Palabra de Dios
Abre tus ojos amada mía, para que veas la luz que te ilumina, no son los años ni la enfermedad…
Abre tus ojos amada mía, para que veas la luz que te ilumina, no son los años ni la enfermedad…
¿Qué tendríamos que perder si nos queremos un poco a nosotros mismos?
“Otra parte cayó entre espinas, y las espinas crecieron y lo ahogaron, y así no dio fruto” (Mc 4:7). Si…
No juzgues a todos por la ambición de creer que se es perfecto
El poema pueda evidenciar lo fuerte o lo maltrecho en que se encuentra un corazón agradecido
De qué estás hecha, madre, que aun estando dormida se siente la energía que mueve a todos tus frutos. De…
No cabe la menor duda que lo que bien se aprende nunca se olvida.
Avivemos pues la llama del amor y de la amistad
Dedicado a mis hermanos Jorge y Aminta quienes viven su amor en su paraíso
Quien realmente ama renuncia a las mezquindades que le hacen perder su espíritu