Gran inicio de año en el boxeo
Vaya manera de iniciar el año con tremendas peleas de campeonato mundial del WBC.
Tres combates electrizantes y dramáticos, todos definidos por nocaut. Mientras el mundo celebraba la Navidad y el Año Nuevo, los boxeadores se encontraban lejos de sus familias, concentrados en sus campamentos de entrenamiento, preparándose para sus respectivos compromisos. El sacrificio detrás de cada historia suele ser ignorado y menospreciado, pero para el boxeador lo único que importa es buscar la victoria: por orgullo, por su familia y para forjar un futuro en este duro deporte.
Nuestra Convención Anual 2024 se celebró en Hamburgo, Alemania, y uno de los principales objetivos quedó claramente establecido: regresar el boxeo de alto nivel a ese gran país boxístico que en otras épocas brilló con campeones legendarios, desde Max Schmeling hasta la dinastía de los hermanos Vitali y Wladimir Klitschko, quienes dominaron la división de los pesos pesados durante más de una década.
Agit Kabayel regresó a casa y, ante un lleno total en la Arena Rudolf Weber de Oberhausen, Alemania, dio una exhibición de coraje, valentía y poder de puños. Su rival, el polaco Knyba, salió decidido a conquistar el cinturón verde del WBC e inició un ataque brutal desde el primer campanazo, dominando las acciones con largos jabs y cortando al campeón con un violento uppercut en la ceja derecha. El segundo asalto también fue para el retador, mientras el público crecía en angustia.
Hasta que Agit logró penetrar la guardia del gigante polaco y lo conectó con bárbaras combinaciones que obligaron al referee británico Mark Lyson a detener el combate, desatando la algarabía del público. Ha nacido un héroe en Alemania y grandes cosas se vislumbran para este 2026, con posibles combates ante Usyk, Fury u otros contendientes de primer nivel.
En esa misma cartelera se disputó el título interino WBC de peso ligero, debido a que el campeón absoluto, Shakur Stevenson, estará peleando en otra división este 31 de enero frente a Teófimo López. El cubano, radicado en Dubái, Jadier Herrera, enfrentó al experimentado Ricardo Núñez, de Panamá. Para sorpresa de todos, Núñez mandó a la lona al invicto y amplio favorito Herrera en el mismísimo primer round.
Fue una pelea de toma y daca. Las autoridades alemanas respetaron la regla WBC de Open Scoring, es decir, dar a conocer a las esquinas las puntuaciones oficiales después del cuarto y octavo asalto. Al término del cuarto episodio, Herrera iba arriba 39-36 y 38-37 en dos tarjetas. Sin embargo, Núñez se aplicó y, para el final del séptimo round, las tres tarjetas marcaban 66-66. Herrera conectó y lastimó a Núñez en el octavo asalto y el experimentado referí Vandewiele detuvo acertadamente el combate.

Ya entrada la noche en México, el Barclays Center de Brooklyn, Nueva York, estallaba con un ambiente espectacular para el combate por el título mundial WBC superligero. El campeón Subriel Matías contaba con el apoyo de la afición boricua que abarrotó el recinto, mientras que el retador mandatorio, Dalton Smith, también recibió un respaldo impresionante, con cientos de aficionados que viajaron desde Sheffield, Inglaterra, para apoyar a su ídolo.
Desde ahora, esta pelea es firme candidata a Pelea del Año. La intensidad, los intercambios constantes y la pasión de estos dos guerreros, que no dieron un paso atrás, culminaron con un dramático nocaut en el quinto asalto, cumpliéndole a Smith el sueño que tuvo desde los seis años de edad: ganar el cinturón verde y oro del WBC.
Nuestro primer Martes de Café fue espectacular, con la visita de dos campeones WBC: el superpluma estadounidense O’Shaquie Foster y el superwelter interino Jesús Ramos, más mexicano que el frijol, aunque viva en Estados Unidos. El evento se realizó en la alcaldía de Iztapalapa, donde la alcaldesa Aleida Alavez anunció el Torneo Amateur Verde y Oro, que se desarrollará durante todo el mes de enero.
También asistieron grandes leyendas del boxeo mexicano como “El Púas” Olivares, “Chiquita” González, Pipino Cuevas, Juan Carlos Salgado, entre muchos más. Tras la conferencia de prensa, nos dirigimos a una escuela acompañados de los Tres Reyes Magos y las mascotas del WBC, el Luchador y Chicanito. Se repartieron juguetes a niñas y niños, creando momentos memorables de alegría e ilusión. La manera en que veían a los campeones y el convivio logrado fue posible gracias a esta activación de WBC Cares, dirigida por mi patrona Christiane, en coordinación con Sheila, de la Fundación Sheila Giles “Somos Luz”.
José Sulaimán 50 Años
La semana pasada expliqué el logro de reducir las peleas de 15 a 12 rounds. En esta columna les comparto otra gran innovación que Don José trajo al boxeo: el Open Scoring. El boxeo es el único deporte en el que los protagonistas no conocen el marcador. En fútbol, béisbol, americano u hockey el tanteador es visible; en clavados y gimnasia se conoce la calificación, pero en el boxeo los peleadores no tienen idea de cómo los jueces están evaluando la pelea.
Las puntuaciones se entregan a las esquinas tras el cuarto y octavo round, y en muchos países también se hacen públicas. Sin duda, esta es una de las reglas más importantes del boxeo moderno.
¿Sabías que…?
El año pasado Dalton Smith me visitó en la Ciudad de México. Convivimos de manera maravillosa; me habló de su sueño desde los seis años, de la relación con nuestros padres, reímos y hasta lloramos en lo que fue un día inolvidable junto a mis hermanos Pepe, Héctor y Fery, su mánager Sean O’Toole y Tom Dallas, de Matchroom. Hoy, Dalton es campeón mundial superligero del WBC.
Anécdota de hoy…
El sábado se enfrentaron dos peleadores muy queridos para mí. Con Subriel viví momentos especiales desde que, hace seis años, le entregué una moneda del WBC y le dije que algún día sería campeón mundial. Estuve en Puerto Rico para entregarle su cinturón y conocí a su esposa y a sus hijas. Con Dalton, ya lo he relatado.
Mi padre, Don José, siempre estuvo cerca de los peleadores, ya fuera Muhammad Ali o un joven que apenas comenzaba.
“Mijito, el boxeo es un deporte muy duro; hay mucho detrás de la vida de cada uno de los que se suben al ring. Todo lo que hagas en el boxeo debe ser siempre para beneficio del boxeador. Ellos confían en uno y ponen su vida en la raya esperando nuestra protección. Verlos ganar es motivo de alegría; verlos perder, de tristeza y empatía. Pero ganen o pierdan, siempre debemos estar cerca”.