Si los futuros gobiernos locales hacen de esto una costumbre, serán pioneros no solo en Tamaulipas, sino en la franja fronteriza de esta modalidad
El Estado cedió el territorio al cártel a cambio de silencio y complicidad, y la violencia se reservaba para liquidar a rivales, no para la población
Cuando menos el centro de la ciudad quedó paralizado y las clases se suspendieron en las escuelas
La paz social no depende de lo que el Estado prometa, sino de su capacidad para cumplirlo con los recursos que recauda
México no necesitó elementos armados con el rostro cubierto para dar seguridad al ciudadano, hoy, esa presencia armada se convierte en intranquilidad y desconfianza