Diego Luna presta su voz a la exposición inmersiva de Liam Young ‘In Other Worlds’
El actor, director y productor mexicano Diego Luna atraviesa un mes de mayo especialmente intenso en cuanto a estrenos. Recientemente presentó en el Festival de Cannes su nuevo trabajo como realizador, “Ceniza en la boca”, una producción rodada entre México y España. Además, ya se encuentra en cartelera en algunas salas mexicanas la comedia “México 86”, que protagoniza, antes de su llegada a Netflix el próximo 5 de junio. Pero hay un proyecto más que se suma a esta vorágine: por primera vez, Luna ha prestado su voz a una exposición inmersiva inaugurada en Londres.
Se trata de “In Other Worlds”, una experiencia creada por el diseñador, director y productor Liam Young, que se exhibe en el centro cultural Barbican de la capital británica desde el 21 de mayo hasta el 6 de septiembre. La muestra invita al público a explorar “futuros imaginados para nuestro planeta, arraigados en tecnología real y posibilidades climáticas”, según describen sus organizadores. La voz de Luna, conocido por películas como “Rogue One”, la serie “Andor” y el clásico mexicano “Y tu mamá también”, abre el recorrido con un prólogo y lo cierra con un epílogo al final de la exposición interactiva.
El propio Liam Young, a quien la BBC ha descrito como “el hombre que diseña nuestros futuros”, explica el espíritu de la muestra: “El futuro no nos arrasa como el agua. No es algo que nos suceda.
Es un acto de creación. Es algo que hacemos, momento a momento, juntos”. Young enfatiza que “In Other Worlds” es un intento de crear una colección de visiones para un futuro esperanzador, y añade: “Lo que intentamos hacer con la muestra fue crear un punto de entrada para hablar de lo que el futuro podría ser y generar una conversación compartida.
Es un grito de movilización o una llamada a las armas para decir que el futuro, en este momento, necesita volver a ser un proyecto en esta coyuntura tan urgente y crítica, donde a veces resulta muy difícil tener esperanza en nuestro futuro. Ese es el proyecto de nuestra generación, creo: encontrar formas de ser esperanzados en medio de la oscuridad”.
El recorrido por la exposición permite al visitante atravesar seis mundos distintos, donde puede escuchar relatos sonoros, ver películas proyectadas en pantallas de LED, contemplar tapices, vestuarios, instalaciones, paisajes sonoros, proyecciones a gran escala, así como diseños de escenografía, maquetas cinematográficas y objetos especulativos. Entre las voces famosas que acompañan a Luna en esta experiencia se encuentran las de Jeffrey Wright (“American Fiction”, “Casino Royale”), Maxine Peake (“I Swear”, “Shameless”), Adam Young (“El Señor de los Anillos: Los Anillos de Poder”), Denise Gough (“Andor”), la actriz finlandesa Alma Pöysti (“Fallen Leaves”), la australiana Natasha Wanganeen (“Rabbit Proof Fence”), la científica espacial y presentadora Maggie Aderin, y el actor y director Richard Ayoade (“The Phoenician Scheme”, “The IT Crowd”).
La propuesta de Young no se limita a presentar futuros apocalípticos. Al contrario, busca alejarse de la distopía. Según la descripción oficial del Barbican, la exposición “nos sumerge en las consecuencias y oportunidades de las decisiones que tomamos hoy” y plantea una pregunta central: “¿y si el futuro pudiera ser… esperanzador?”. Entre las ideas que el visitante encuentra en su recorrido inmersivo aparecen conceptos como la Máquina del Mundo, los Tecnoglomerados, piedras “forjadas a partir de las materias primas de la inteligencia artificial”, una nueva industria espacial aborigen y la Ciudad Planeta, descrita como “una única ciudad para toda la población de la Tierra”. Esta última propuesta imagina una metrópolis apilada en capas para diez mil millones de personas que hablan siete mil lenguas diferentes, mientras el resto del planeta regresa a un estado salvaje. A pesar de su densidad de población, Young asegura que la Ciudad Planeta está “llena de esperanza, vida, diversidad y días de fiesta, festivales y carnavales. La Ciudad Planeta se convierte en una fiesta gigante”.
La exposición, que supone la primera muestra individual de Young en el Reino Unido, también lleva a los visitantes más allá de los espacios habituales del Barbican, concluyendo el recorrido en el aparcamiento del centro. Young explica que la experiencia no es “una colección de soluciones, sino más bien un intento de reorientarnos en torno a nuevas visiones para un futuro que operan a escalas planetarias”. Y añade: “Muchas de las imágenes que ves son bastante provocadoras o confrontacionales. Son desafiantes en el sentido de que no se parecen necesariamente a lo que estamos entrenados para pensar como imágenes esperanzadoras del futuro. No hay árboles en las azoteas ni pequeños jardines comunitarios en Brooklyn. En su lugar, hay enormes obras de infraestructura, geoingeniería a gran escala y transformaciones atmosféricas. Son imágenes que intentan estar a la altura de la escala del momento”.