División en MORENA
En las últimas semanas algunos militantes y actores políticos de Morena han estado en boca de todos por las presuntas divisiones internas que, según diversas versiones, comienzan a hacerse cada vez más evidentes.
Como ocurre en política, mientras unos aseguran que no pasa nada, otros afirman que la disputa por las posiciones rumbo al 2027 ya comenzó.
Las versiones hablan de dos grupos claramente identificados.
Por un lado, el grupo que actualmente mantiene el control político y legislativo, encabezado por el presidente de la Junta de Gobierno del Congreso, Humberto Prieto Herrera, y en el que muchos ubican también la influencia del secretario general de Gobierno, Héctor Joel Villegas, alias “El Calabazo”.
Por el otro, un grupo de legisladores, alcaldes y cuadros morenistas (principalmente del sur) que consideran que algunas decisiones importantes se están tomando desde un círculo demasiado reducido en Cd. Victoria y que sienten que han quedado fuera de las decisiones políticas.
Entre los nombres que aparecen en estas versiones se encuentran legisladores cercanos a la senadora Olga Sosa y algunos liderazgos del sur del estado que desde hace tiempo vienen planteando la necesidad de tener mayor participación en las decisiones del partido y del gobierno.
Y es que aunque oficialmente todavía falta tiempo para las campañas, la realidad es que ya empezó la carrera por las diputaciones federales, las alcaldías, las posiciones legislativas y, por supuesto, la sucesión gubernamental, y es ahí es donde aparecen los desacuerdos; los espacios son limitados y los aspirantes son muchos.
Por eso algunos morenistas han comenzado a expresar su inconformidad, sobre todo en redes sociales, ante la percepción de que ciertos grupos políticos ya se encuentran mejor posicionados que otros rumbo a las futuras candidaturas.
Y fue debido a eso, que el presidente de la Junta de Gobierno, Humberto Prieto, decidió salir públicamente, durante su conferencia matutina de esta semana, a desmentir, o más bien, minimizar, las versiones sobre divisiones internas y a llamar a la unidad.
El mensaje llega justo cuando Morena, en medio de tanto escándalo y, dicen ellos, ataques políticos, buscan mantener la imagen de unidad, lo que resulta fundamental para el partido que hoy gobierna Tamaulipas.
Así que Morena todavía está a tiempo de hacer una operación cicatriz, porque las inconformidades internas no desaparecen por negarlas ni por minimizarlas.
El proceso electoral ya viene en camino y mientras más se acerque, más difícil será controlar a los molestos. Más vale atender a tiempo a quienes hoy se sienten relegados, o se quieran salir del “huacal”, antes de que las diferencias internas terminen convirtiéndose en un problema político mayor.
¿No cree usted?
Que Dios los bendiga, gracias. Leo sus comentarios en mis redes sociales.