Carretera de la muerte
Tamaulipas cerró el período vacacional decembrino con saldo rojo. Cerca de 90 accidentes, casi 200 personas lesionadas y un número extraoficial que ronda los 30 fallecidos encendieron las alertas justo al cerrar 2025 e iniciar 2026. Una vez más, las carreteras se convirtieron en escenario de tragedias que, lamentablemente, ya no sorprenden.
La carretera Victoria-Zaragoza volvió a ocupar el nada honroso primer lugar como la más peligrosa del Estado. No por nada muchos la llaman la “ruta de la muerte”. Año tras año cobra vidas y, lejos de disminuir, la estadística parece ir en aumento. El tránsito pesado, lo largo y monótono del tramo, las distracciones al volante y el cansancio de los conductores siguen siendo las principales causas. Los años pasan y la solución sigue sin llegar de fondo.
Desde la Secretaría de Obras Públicas se ha puesto la esperanza en el arranque del Corredor Golfo Norte, un proyecto que promete reducir el número de accidentes al separar el tráfico pesado del ligero. Se trata de la obra estrella de la presidenta Claudia Sheinbaum para Tamaulipas dentro del Plan Nacional de Infraestructura Carretera 2025-2030, con una inversión superior a los 40 mil millones de pesos.
La idea es que existan carriles independientes para tráileres, lo que reduciría de entrada los accidentes, pero también la modernización de los tramos, mejor señalización, paradores seguros y mayor vigilancia. De concretarse como se ha anunciado, podría marcar un antes y un después, especialmente en zonas críticas como Victoria-Llera-Zaragoza, donde cada temporada vacacional las cifras se tiñen de luto.
Pero la Zaragoza no fue la única protagonista negativa durante este período vacacional. La carretera Victoria-Monterrey también fue motivo de molestia e indignación. Automovilistas reportaron esperas de hasta dos horas varados, especialmente en el tramo que va de las vías del tren al retén militar en Oyama. Las filas llegaron a extenderse hasta 10 kilómetros lo que generó caos y desesperación de los automovilistas que se aventuraban a invadir carril y buscar accesos de terracería. Un cuello de botella que se repite cada período vacacional.
Esta carretera, que forma parte de la Carretera Federal 85, es una de las más importantes del país. Sin embargo, sigue operando con revisiones en un sólo carril, lo que vuelve el trayecto lento, cansado y desesperante. No sólo se pierde tiempo; se pierde paciencia, energía y, en algunos casos, hasta la seguridad.
Los tramos federales de las carreteras de Tamaulipas siguen siendo una asignatura pendiente. Ojalá que los proyectos se conviertan pronto en obras y que lleguemos a hablar de vacaciones sin tragedias que lamentar.
Que Dios los bendiga, gracias. Leo sus comentarios en mis redes sociales…