Libertad de expresión y crítica
El Día de la Libertad de Expresión tuvo este año un significado especial en Tamaulipas.
Y no precisamente por la fecha, sino por el momento político en el que ocurrió.
Durante los últimos meses el gobierno estatal ha insistido en la existencia de campañas de desinformación, rumores y noticias falsas dirigidas a desacreditar a la administración estatal. Y el tema tomó todavía más fuerza en días recientes tras la publicación de un medio estadounidense que aseguró, sin pruebas, que el gobernador era investigado por autoridades de Estados Unidos.
La información, además de generar una fuerte polémica, terminó colocando nuevamente sobre la mesa el debate sobre la responsabilidad de quienes informan.
Por eso no pasó desapercibido el mensaje que el gobernador emitió con motivo del Día de la Libertad de Expresión. Tampoco la reunión posterior que sostuvo con propietarios y directivos de medios de comunicación de Tamaulipas. Porque más allá del discurso institucional, hubo un claro posicionamiento político.
Durante muchos años, especialmente en Tamaulipas, la conversación giró alrededor de la seguridad de los periodistas, de las garantías para ejercer la profesión y de los riesgos que enfrentamos quienes realizamos este trabajo. Y hoy el debate parece moverse hacia otro terreno.
La responsabilidad de la información.
Cuando el gobierno habla de rumores, noticias falsas, narrativas construidas, anonimato e intereses encubiertos, resulta evidente que está respondiendo al ambiente que se generó en las últimas semanas.
El mensaje tiene destinatarios claros.
La postura del gobierno es que la crítica es necesaria, el debate es sano y la pluralidad fortalece la democracia, pero también sostiene que la información debe estar sustentada en hechos verificables.
Una democracia necesita, primero, espacios seguros y también medios de comunicación libres para cuestionar al poder, investigar y señalar errores cuando existan. Pero también estamos de acuerdo en que se necesita información responsable.
En esta conmemoración del fin de semana quedó claro que los comunicadores seguimos defendiendo una causa que va más allá de gobiernos y partidos políticos, ejercer la libertad de expresión con seguridad, pero también con responsabilidad.
Porque tan importante es proteger el derecho a informar, como preservar la credibilidad de la información que llega a los ciudadanos.
Y en estos tiempos, ambas cosas son indispensables.
Que Dios los bendiga, gracias. Leo sus comentarios en mis redes sociales…