Tamaulipas también brilló en el Mundial
Ayer millones de personas en todo el mundo voltearon a ver a México.
El partido inaugural de la Copa Mundial de Fútbol 2026 volvió a colocar a nuestro país en el centro de la atención internacional y, aunque las cámaras estaban enfocadas en los jugadores, hubo algo que para los tamaulipecos no pasó desapercibido.
Tamaulipas también estuvo presente en la ceremonia inaugural.
Ian Alexander Manzano Martínez, un niño victorense de la colonia Américo Villarreal, fue el encargado de entregar el balón con el que se jugó el partido inaugural entre México y Sudáfrica. ¡Imagínese nada más!
Entre millones de niñas y niños mexicanos, un tamaulipeco fue seleccionado para participar en uno de los momentos más simbólicos del Mundial, y no fue el único.
Ángel Gerardo González Sánchez también tuvo la oportunidad de entregar el balón en otro de los encuentros horas más tarde, mientras que Matías Jaramillo Chávez hará lo propio durante los Octavos de Final en el Estadio Azteca.
Los tres son estudiantes victorenses que lograron este reconocimiento gracias a sus resultados deportivos y al esfuerzo realizado junto a su entrenador y compañeros.
A ellos se suma Estrella Analí Mora Reyes, estudiante de Reynosa, quien hizo historia al convertirse en la primera niña mexicana en participar en el tradicional volado del partido inaugural, otro de los protocolos más representativos del fútbol mundial y eso gracias a su desempeño escolar.
¡Que orgullo!
Y ahí está la verdadera noticia.
Porque muchas veces hablamos de Tamaulipas por la política, por la seguridad, por las elecciones o por los problemas que enfrentamos como Estado, pero también existe otro Tamaulipas.
El Tamaulipas de los jóvenes que destacan en las aulas, en la ciencia, en el deporte y en escenarios internacionales. El de las historias que pocas veces ocupan los encabezados pero que deberían llenarnos de orgullo.
Mientras algunos políticos aprovecharon el Mundial para aparecer en fotografías o lanzar concursos en redes sociales, estos jóvenes tamaulipecos llegaron por mérito propio a uno de los eventos más importantes del planeta.
Y esa diferencia vale la pena reconocerla. Los logros construidos con disciplina, esfuerzo y dedicación permanecen mucho más tiempo.
Ayer México inauguró su tercera Copa del Mundo y Tamaulipas, aunque fuera por unos minutos, también estuvo presente ante los ojos del mundo.
Que Dios los bendiga, gracias. Leo sus comentarios en mis redes sociales…