Política, en cantina
Los vapores etílicos pueden proveer a los actores políticos del valor necesario para afrontar con éxito el futuro mediato, no es necesario ser adivino para admitir que la falta de consensos permite la operación política desde cualquier ángulo.
Los emisarios del pasado, los poseedores de la verdad absoluta, tendrán garantizado el futuro, cuando pretendan volver por sus fueros y aniden bajo tierra, las posibilidades de éxito.
Al acercarse el invierno, las serpientes siempre buscan cobijo bajo tierra, o cuando menos donde no se filtre el aire seco.
Su piel escamosa tiende a cambiar de tonos y en su peregrinaje por oscuros senderos, va dejando a jirones la que lo envolvió antaño, cuando el sol brillaba de frente y calentaba lo suficiente como para poder pasear su figura a la vista de todos.
Pero ahí, en la oscuridad de la cantina, la voz vuelve a resonar, como si la historia no se recordara, como si los aplausos fueran permanentes.
De nada servirán los argumentos, pues la memoria colectiva tiene siempre tiempo para recordar los fracasos, para magnificar los yerros y para endurecer las respuestas, aun a pesar de que a veces aparente ser de otra manera.
Las renovaciones no pueden ser de a mentiritas, hay algo en el ambiente que a la sociedad no le place, y ese hedor es fácilmente identificable, pues los muertos apestan.
Una sociedad informada, más atenta y con mayor impaciencia, está dispuesta a todo, ojalá que la vorágine de los hechos sea positiva, pues los huracanes traen vientos que destruyen, pero también agua que fertiliza.
Para los ambiciosos siempre hay algo disponible, a veces una puerta abierta resulta más que suficiente, sobre todo cuando no se sabe a quién se invita, la privacidad se pierde ante los ojos escrutadores del intruso y después, después resulta demasiado tarde.
La vida puede cambiar para bien, con un poco de suerte, pero también para mal. En política nada es fortuito, todo responde a un interés que mucho tiene que ver con el interé$ que puede llegar a generar.
Los cambios abruptos en MORENA pueden darle una gran satisfacción a Claudia Sheinbaum, pero la respuesta que la ciudadanía dará, se sabrá hasta el 2027, pues a fin de cuentas esto es lo que verdaderamente importa.
Porque si el PAN no toma en cuenta la historia, -esa que tienen que cargar a pesar de los pesares-, entonces el panorama pinta extraordinario para sus adversarios.
Aunque habrá que ver que es los que le dejarán al PRI para que recoja y recicle.
El descubrimiento de pequeñas refinerías en Reynosa, será sin duda un golpe letal en las aspiraciones de muchos que han ejercido el poder desde la comodidad de las transferencias bancarias.
Estamos ante la posibilidad de un nuevo orden, que bien sabemos que no será para erradicar, sino más bien para reubicar, pues desde que se instauró la inversión en campañas políticas, no se ha visto nada benéfico para el país, solo ha servido para crear nuevos ricos.
Y es que la doble moral en política siempre ha existido, si el que aprovechó el puesto es amigo, entonces se justifica, pero si es un naco de exóticas ideas, entonces merece prisión.
Todo lo últimamente detectado, Ferro Tanques y Refinerías Paquete, no se hubiera sabido de no ser porque alguien desde dentro, decidió ponerle el dedo a algo sucio a cambio obviamente de impunidad.
Lo relevante es que esto destruye las narrativas y muchos de los financieros de esas narrativas, terminarán en prisión diciéndose presos políticos. Porque, aunque usted no lo crea, ellos los de las manos limpias, creían que era un negocio legal y muy rentable.
Los viejos siempre tienen sabios consejos y uno de ellos alguna vez dijo que no era bueno hablar de POLÍTICA, EN CANTINA.
Jorge Alberto Pérez González