Xicoténcatl y el PAN
“El toro no sólo delata a los malos toreros, sino también a los impostores…”
Antonio Chenel ‘Antoñete’
Si tuviera que decirlo en términos de la tauromaquia, la definición certera sería “descabello”.
Sí, es esa acción postrera de las corridas de toros en donde el astado, moribundo tras la faena y estocadas recibidas, se resiste a morir y se sostiene en pie, por lo que es sometido a lo que los taurófilos llaman un “recurso”, que no es otra cosa que una ejecución que debe realizar el espada de turno.
El drama que expongo, hoy tiene un paralelismo en Tamaulipas pero no en la fiesta brava, sino en un escenario más escabroso y mucho menos noble: La política.
El protagonista central de ese símil tiene nombre y apellidos: Francisco Javier García Cabeza de Vaca. Ex gobernador del Estado para más señas.
Es ya del dominio público el embate interno más intenso registrado en la Entidad contra este personaje y sus aspiraciones de mantenerse como fiel de la balanza en el Partido Acción Nacional en esta patria chica. Dirigentes del panismo en 24 municipios pidieron -en los hechos- mandar al diablo al aún presidente estatal, Luis René Cantú Galván, quien se aferra con uñas y dientes a ese bastón de mando, al grado de desoír una instrucción del CEN azul para renovarlo.
No hay secreto alguno en esta resistencia: Cantú es uno de los últimos reductos que le quedan al ex mandatario para tratar de manipular al panismo local, auxiliado por Ismael, diputado local y hermano de Francisco, quien pese a recibir como los toros, estocada tras estocada, se tambalea pero se niega a dar con sus huesos en la arena. Por eso este intento de descabello.
Ésta es la certeza. Ahora viene la duda.
Este escenario es hasta cierto punto normal en la vida de los partidos políticos, sobre todo en tiempos cercanos a un proceso electoral como el que se avecina en 2027, pero este caso en especial tiene un ingrediente que podría marcar el parteaguas necesario para hacer realmente a un lado al ex Ejecutivo tamaulipeco.
Entre los comités de municipios firmantes de la petición para relevar a Cantú Galván, uno llama la atención en forma poderosa: Xicoténcatl.
¿Qué tiene de relevante este municipio rural, con escaso presupuesto y poca población?
En términos económicos, poco. En términos políticos, mucho.
Xicoténcatl, “Xico”, como se le conoce en forma coloquial, es la cuna de quien aparece como el potencial nuevo líder del panismo estatal: César Verástegui, el candidato azul que contendió cuatro años atrás por la gubernatura y ex integrante del primer círculo de Cabeza de Vaca.
El apoyo de Xicoténcatl -feudo del clan Verástegui- al reclamo, abre la puerta a lo que desde la pasada campaña a la gubernatura se hizo evidente: El alejamiento de “El Truco” hacia el ex mandatario, quien en plena búsqueda del voto, cuando Verástegui ya era una opción real, lo anuló al entrometerse en los eventos para hacerlo aparecer como un apéndice del cabecismo y escribir de antemano su derrota. ¿Cuál es la duda?
Lo incierto es si “El Truco” se decidirá a cortar de tajo los cuernos a sus andanzas políticas y electorales y cabalgar sin compañías indeseables, alejado de traiciones de última hora. Por su bien, sería lo mejor para él y para su partido…
LA POSTURA DEL MANDO NACIONAL
En este contexto, la intervención del Comité Ejecutivo Nacional panista para que se convoque al relevo estatal, confirma un secreto a voces: El cabecismo ya no es bien visto en esos niveles de poder.
No es casualidad que la jerarquía nacional busque un giro en Tamaulipas. Cabeza de Vaca le ha hecho mucho daño al Estado. Los abusos y los sometimientos “a la mala” que el ex gobernador perpetró están cosechando lo que éste sembró. Hoy, a los panistas los espantan con unos cuernos…
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