¿Y el alcalde?
Ocurrió una tragedia en Ciudad Victoria que desgarró la vida de una familia y que, además, ha dejado a gran parte de la ciudad sin agua.
Se trata de un nuevo accidente durante los trabajos de construcción de la Segunda Línea del Acueducto. Y digo nuevo porque no es la primera vez que la maquinaria pesada que trabaja en la zona provoca daños en la infraestructura, obligando a suspender el suministro de agua para realizar reparaciones.
Hay que recordar que la Presa Vicente Guerrero es la principal fuente de abastecimiento de agua para la capital tamaulipeca. De ella proviene cerca del 75 por ciento del agua potable que consumen los victorenses.
Por eso resulta tan importante la construcción de esta segunda línea del acueducto, porque actualmente toda la ciudad depende prácticamente de una sola tubería. Cuando ocurre una falla o un accidente, más de 250 mil personas terminan afectadas.
El lunes por la tarde se registró el rompimiento de una tubería y, como consecuencia del accidente, un joven trabajador de COMAPA, de apenas 20 años de edad, quedó atrapado sin poder ser localizado.
Protección Civil y todos los integrantes del operativo de rescate han realizado una labor titánica para tratar de recuperar el cuerpo del joven, en un hecho que ha consternado a toda la población.
Y como era de esperarse, todos los ciudadanos han mostrado sensibilidad y solidaridad ante esta tragedia que mantiene a Victoria pendiente de cada reporte.
Bueno, la mayoría… porque también hubo quienes parecieron no entender la dimensión del momento.
El gobernador Américo Villarreal fue uno de los primeros en acudir a la zona del accidente para supervisar personalmente las labores de rescate y poner a disposición todos los recursos necesarios para atender la emergencia.
Pero quien brilló por su ausencia fue la primera autoridad de Victoria.
Mientras la atención de toda la ciudad estaba concentrada en el rescate de uno de los trabajadores del organismo operador del agua, el alcalde Lalo Gattás continuó con su agenda pública, supervisando labores de limpieza y entregando nombramientos, sin que se observara su presencia en el lugar de los hechos ni un mensaje público de solidaridad hacia la familia del trabajador durante los trabajos, salvo el mensaje que emitió más de 24 horas después cuando fue localizado el cuerpo.
Tacha para él y para su gente de Comunicación Social.
Porque durante semanas hemos visto un esfuerzo mayúsculo por proyectar en redes sociales una imagen de cercanía con la gente. Pero, la verdadera cercanía no se demuestra en redes. Se demuestra en los momentos difíciles, cuando la ciudadanía espera sensibilidad, empatía y liderazgo de sus autoridades.
Para parecer, primero hay que ser.
No hay más.
Que Dios los bendiga, gracias. Leo sus comentarios en mis redes sociales…