Las mil y una anécdotas
Cuando mi primo Gilberto y yo, requeríamos de meditar, nos íbamos al centro del solar de la casa de mis…
Cuando mi primo Gilberto y yo, requeríamos de meditar, nos íbamos al centro del solar de la casa de mis…
Mentiría si les dijera que no sé por qué los viernes me gustan para dejar libre mi espíritu poético, espero…
Dichosos aquellos años donde nuestra adolescencia trascurría sanamente en el barrio; sí, mi barrio era el que estaba ubicado en…
Era casi en automático, cercana la hora de la media noche, me dirigía a la recámara matrimonial para prepararme a…
Un buen día le pregunté a Dios: Señor, ¿pudiera yo salirme de una realidad para entrar a otra? Y él…
Cuando mi nieto José Manuel tenía 3 años llegó hasta mí con cara de asombro y me dijo: abuelo en…
“Hagan la prueba y vean cuán bueno es el Señor: ¡dichoso aquél que busca en el asilo! (Salmo 34) De…
Erase un día de verano de los años sesenta, acaso tenía 8 años y vivía apasionado el embeleso de la…
Hoy me desperté, sintiendo lo mucho que te necesito, pensando en cómo el tiempo ha pasado sin haberte dicho lo…
Era un hermoso atardecer, de aquellos que dejaron de existir cuando mi niñez se despedía para pasar a la juventud…