Entre los liberados se encuentran el etíope israelí Abera Mengistu, de 38 años, y el beduino Hisham al Sayed, de 37, quienes habían estado cautivos desde 2014 y 2015, respectivamente
El acuerdo, mediado por Estados Unidos y Qatar, incluye la liberación de rehenes, el repliegue del ejército israelí y la reactivación de la ayuda humanitaria
El primer ministro israelí le comunicó al secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, que es necesario vencer a Hamás atacando la ciudad de Rafah, donde están refugiados un millón de palestinos.
El ministro de Defensa estadounidense, Lloyd Austin se refirió al Estado hebreo como el “mejor amigo” de Washington y dijo que su país “no marcará el tiempo ni los plazos de la guerra”.
El líder de Hezbolá, Hassan Nasrallah, aseguró en un discurso televisado que “el objetivo israelí de eliminar a Hamás es inalcanzable” y que Palestina ganará esta “guerra santa”.
El portavoz de las brigadas de Hamas dio a conocer que fallecieron alrededor de 50 rehenes por los bombardeos israelíes que se dieron en la Franja de Gaza, lamentablemente no dieron más detalles de lo ocurrido.
Además de tener 35 batallones listos para responder a la invasión de Hamás, el ejército israelí aprovecha el reconocimiento facial para identificar a sus atacantes