Una cosa es cooperar con una autoridad y proporcionar información cierta, y otra muy diferente mentir, exagerar u omitir deliberadamente información para tratar de involucrar a una persona inocente o sacar del camino a quien estorba políticamente
Mientras nuestros políticos se pelean en redes sociales tratando de convencer al ciudadano de que los de enfrente son más corruptos que ellos, miles de hijos siguen desaparecidos
En México el que piensa distinto ya no es alguien con quien vale la pena debatir; ahora es un corrupto, un vendido, un ignorante, un traidor, un fascista o un comunista
La corrupción nunca ha tenido colores, porque es por todos sabido que ha pasado por el PRI, por el PAN, por Morena y por prácticamente cualquier fuerza política que haya ejercido poder
La percepción pesa, y la percepción que dejó la reaparición de Rocha Moya es que regresó más preocupado por defenderse de sus críticos que por ofrecer una explicación convincente a la gente
En México cada vez es más común ver a políticos que hablan a base de insultos, burlas y descalificaciones, como si esa fuera la única forma de hacerse notar en un escenario saturado de expresiones