Cuando el territorio habla, los políticos escuchan
El gobernador está recorriendo Tamaulipas y eso cambia la conversación política.
No está mandando representantes. No está esperando que los alcaldes lleguen a Ciudad Victoria. Américo Villarreal Anaya está yendo hasta donde están los gobiernos municipales, escuchando sus informes y tomando el pulso de cada territorio.
Y eso, en política, pesa.
Porque mientras las alcaldesas y los alcaldes tienen la obligación de rendir cuentas sobre lo que hicieron con los recursos públicos, el gobernador está aprovechando este ejercicio para algo mucho más amplio: mirar de frente cómo están funcionando los municipios, qué problemas tienen, qué compromisos pueden cumplirse y quién realmente entiende que gobernar significa estar cerca de la gente.
Aquí no se trata de repartir abrazos ni de alimentar egos municipales.
Tampoco es un concurso para ver qué alcalde lleva más porras, quién moviliza más gente o quién consigue la fotografía más grande.
El protagonista de esta gira es Américo Villarreal Anaya.
Y no porque quiera robarse los reflectores, sino porque está haciendo política territorial: municipio por municipio, región por región, escuchando directamente.
Eso tiene peso.
Porque una cosa es recibir reportes administrativos y otra muy diferente es caminar el territorio, escuchar peticiones y encontrarse con ciudadanos que no necesariamente tienen cita, oficio o intermediario para decirle al gobernador lo que necesitan.
Ahí está la diferencia.
El gobernador no está llegando únicamente a escuchar lo que prepararon los ayuntamientos.
También está escuchando lo que trae la gente.
Y cuando un gobernador escucha directamente al territorio, empieza a distinguir quién trabaja, quién gestiona, quién cumple y quién solamente aprendió a posar para la fotografía.
El informe también es examen
Los alcaldes tienen la obligación de informar.
Los diputados tienen la obligación de legislar.
Y los ciudadanos tienen todo el derecho de preguntar.
Así de sencillo.
Por eso este ejercicio de rendición de cuentas no debería convertirse en una pasarela de vanidades municipales.
Aquí no importa quién se llevó más aplausos.
Importa qué se hizo con el dinero público.
Qué obras están terminadas.
Qué servicios mejoraron.
Qué problemas siguen pendientes.
Y cuáles fueron las decisiones tomadas para resolverlos.
Porque el discurso puede aguantar una hora.
Una fotografía puede aguantar toda una administración en redes sociales.
Pero una calle destruida, una obra inconclusa o una necesidad ciudadana no desaparecen porque alguien publique un bonito boletín.
Y eso lo sabe perfectamente el gobernador.
Por eso su presencia en los municipios tiene otra lectura.
Está observando.
Y eso siempre incomoda un poquito.
Xicoténcatl: cuando el trabajo se vuelve palpable
Entre todos esos municipios, Xicoténcatl merece una mirada especial.
Este sábado 19 de septiembre, Mariela López Sosa rendirá su segundo informe de gobierno y, como parte de esta gira institucional, estará presente el gobernador Américo Villarreal Anaya.
La visita del mandatario forma parte del recorrido que está realizando por los municipios y no necesita mayor interpretación.
Lo interesante está en lo que ocurre abajo, con la gente.
Porque en Xicoténcatl hay algo que se ha vuelto palpable: la cercanía que Mariela López Sosa ha construido con su pueblo.
No solamente en los grandes eventos.
También en lo cotidiano.
En las gestiones.
En las visitas.
En las respuestas.
En ese trabajo que muchas veces no genera una fotografía espectacular, pero que termina siendo conocido por la gente porque ocurre en su colonia, en su comunidad o directamente frente a su puerta.
Y basta escuchar a los ciudadanos para entender que existe un acompañamiento que no nació ayer.
Cada martes, de manera constante, se ha visto esa cercanía y ese respaldo ciudadano alrededor de la alcaldesa; no como una operación política de temporada, sino como una relación que se ha ido construyendo con presencia.
Eso es lo que resulta interesante.
Porque cuando una administración consigue que la gente hable de ella por lo que recibe, por lo que gestiona y por la manera en que es atendida, ya no estamos hablando solamente de propaganda institucional.
Estamos hablando de percepción social.
Y ahí es donde una administración empieza a tener algo que no se compra con espectaculares: credibilidad en territorio.
Mariela llegó con gestiones y compromisos, pero ahora tiene que demostrar, con números y resultados, qué tanto de aquello se convirtió en realidad.
El informe será precisamente para eso.
Para poner sobre la mesa lo hecho, lo pendiente y lo que sigue.
Carmen Lilia, otra circunstancia
En Nuevo Laredo, Carmen Lilia Canturosas Villarreal también representa una administración con peso propio dentro del escenario tamaulipeco.
Su gobierno ha construido una presencia relevante en la frontera y Nuevo Laredo tiene, además, una importancia económica y estratégica que le da características muy particulares.
Pero ahí la circunstancia es diferente.
La reelección ya fue aplicada.
Por eso no hay que revolver escenarios.
Cada municipio tiene sus tiempos, sus reglas y sus propias circunstancias.
Lo importante ahora es que el gobernador está recorriendo todos.
Y eso genera una lectura territorial que nadie puede ignorar.
Y luego está el funcionario que parece querer escapar del territorio
Pero no todos parecen disfrutar la cercanía con la gente.
Y aquí aparece Gerardo Illoldi Reyes.
Porque una cosa es desempeñar un cargo público y otra entender lo que significa ser servidor público.
Y cuando un funcionario sale a territorio con cara de que lo mandaron a pagar una penitencia, pues… tampoco ayuda demasiado.
Hay funcionarios que caminan entre la gente.
Hay funcionarios que escuchan.
Hay funcionarios que preguntan.
Y hay otros que pareciera que, en cuanto termina la fotografía oficial, activan el modo: “¿ya nos vamos?”
El problema no es que alguien tenga prisa.
El problema es la imagen que transmite cuando esa prisa parece aparecer precisamente cuando toca convivir con quienes no están detrás de un escritorio.
Porque si eres secretario de Estado, el territorio no es una molestia.
Es tu trabajo.
Y si la gente te incomoda, quizá el problema no sea la gente.
Quizá sea que algunos funcionarios todavía no terminan de entender para qué están ahí.
Illoldi puede tener agenda, reuniones, compromisos y mil pendientes.
Perfecto.
Pero un funcionario público no puede darse el lujo de parecer fastidiado cuando tiene que estar frente a la ciudadanía.
Mucho menos cuando acompaña al gobernador en una gira donde precisamente el mensaje central es acercarse a los municipios.
Porque entonces aparece la contradicción:
Américo recorriendo el territorio y algunos de sus funcionarios buscando dónde esconderse de él.
Bueno…
Tampoco exageremos.
Pero poquito sí.
La UAT
La Universidad Autónoma de Tamaulipas sí entendió el concepto
Y mientras algunos funcionarios parecen necesitar un GPS para encontrar al pueblo, la Universidad Autónoma de Tamaulipas está haciendo algo bastante más sencillo: salir de las oficinas y encontrarse con su comunidad.
Este domingo 20 de septiembre se realizará la Gran Rodada UAT 14K en Ciudad Victoria, una actividad organizada por la Universidad a través de la Secretaría de Vinculación.
La salida será desde el Parque Tamatán y el recorrido concluirá frente a Rectoría.
No es solamente una rodada.
Es convivencia.
Es deporte.
Es comunidad universitaria.
Y también es vinculación.
Porque una universidad pública tiene sentido cuando sus actividades trascienden los salones y los edificios administrativos.
La UAT está haciendo precisamente eso: generar espacios donde estudiantes, familias y sociedad puedan convivir.
Además, que sea gratuita y que incluya actividades posteriores al recorrido le da un carácter abierto que vale la pena destacar.
Bajo la conducción del rector Dámaso Anaya Alvarado, la Universidad ha venido fortaleciendo una agenda donde la vinculación, el deporte, la investigación y la formación integral tienen presencia pública.
Y eso sí es salir del escritorio.
¿Coincidencia azul?
Ahora vámonos al PAN.
El 15 de septiembre fue el aniversario de la fundación del Partido Acción Nacional.
Y los panistas tamaulipecos decidieron celebrar el sábado 19 de septiembre.
Hasta ahí, nada extraordinario.
El pequeño detalle es que ese mismo sábado, a las 10:30 de la mañana, Mariela López Sosa estará rindiendo su segundo informe de gobierno en Xicoténcatl y tendrá como invitado al gobernador Américo Villarreal Anaya.
El PAN, por su parte, tiene programado su festejo estatal a las 11 de la mañana.
¿Coincidencia?
Pues sí.
Puede ser.
Pero vaya coincidencia.
Porque además ese mismo día la dirigencia nacional panista tiene programada una actividad denominada “Terremoto Azul” en punto de las nueve de la mañana.
Así que el sábado habrá agenda azul por un lado y agenda institucional en Xicoténcatl por otro.
Y entonces surge la pregunta que nadie debería molestarse por escuchar:
Porque si fue casualidad, vaya casualidad.
Y si fue una decisión de agenda, también sería interesante conocer el razonamiento.
No hace falta acusar a nadie de nada.
La política también se trata de observar.
Y las coincidencias, en política, se anotan.
Luego cada quien interpreta.
Por cierto, desde El Mante, la dirigencia municipal panista encabezada por Alejandra García ya tuvo su propio encuentro con militantes.
Así que allá no habrá terremoto azul el sábado.
Pero seguramente sí habrá representación mantense en el festejo estatal.
Cada quien sabe dónde quiere estar.
Al final, el territorio habla
Mientras los partidos comienzan a acomodar piezas, los gobiernos municipales están obligados a demostrar resultados.
Recuerde: si saben leer, se los dejo de tarea.