¿Quién le hizo caso al Gober?
Luego de que el gobernador Américo Villarreal lanzara un mensaje a los integrantes de su gabinete para que quien tenga aspiraciones políticas defina si continúa en el cargo o se separa para buscar una candidatura, la respuesta no tardó en llegar.
Varios integrantes de su equipo salieron públicamente a cerrar la puerta, al menos por ahora.
El secretario de Obras Públicas, Pedro Cepeda Anaya, fue contundente al asegurar que no le interesa ningún cargo de elección popular y que permanecerá al frente de la dependencia mientras así se lo instruya el gobernador.
En el mismo sentido se pronunció la secretaria de Administración, Luisa Eugenia Manautou, quien afirmó que no tiene aspiraciones políticas y que seguirá en su responsabilidad mientras cuente con la confianza del mandatario.
También el secretario de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente, Karl Heinz Becker, respaldó el llamado del gobernador y aseguró que hoy su prioridad es cumplir con la encomienda que tiene, insistiendo en que quien quiera competir deberá hacerlo cuando lleguen los tiempos legales.
Incluso el rector de la UAT, Dámaso Anaya, cuyo nombre también había comenzado a mencionarse en algunas apuestas políticas, aprovechó para desmarcarse y reiterar que está dedicado de tiempo completo a la Universidad.
Sin embargo, hubo otros que hasta ahora han preferido guardar silencio, a pesar de que sus aspiraciones políticas parecen más que evidentes.
Ahí aparecen nombres como el de la secretaria de Economía, Ninfa Cantú Deándar, a quien desde hace tiempo se le relaciona con un proyecto político en Nuevo Laredo, y el del secretario del Trabajo, Gerardo Illoldi Reyes, quien tampoco ha ocultado en otras ocasiones su interés por la alcaldía de Victoria.
Ambos siguen sin fijar una postura pública después del llamado del gobernador.
Recordemos que en política los silencios también comunican.
Por eso será interesante ver qué ocurre en los próximos días. Si deciden despejar cualquier duda y permanecer en sus cargos, o si el mensaje del gobernador termina traduciéndose en nuevos movimientos dentro del gabinete.
Pendientes.
Que Dios los bendiga, gracias. Leo sus comentarios en mis redes sociales…