El gobernador Américo Villarreal envió un mensaje político a sus más cercanos colaboradores; quizá uno de los más claros desde que inició su administración.

Quien tenga aspiraciones electorales rumbo al 2027 debe ir definiendo si se queda en el gabinete o si buscará una candidatura.

Estamos a poco más de un año de la elección y el proceso electoral iniciará formalmente en septiembre. A partir de ahora será cada vez más difícil separar el trabajo de gobierno de las aspiraciones políticas.

Por eso el gobernador fue muy claro, primero está la responsabilidad de dar resultados y, después, las campañas.

La pregunta ahora es ¿quiénes, de su gabinete, podrían levantar la mano?

Hay nombres que desde hace meses aparecen en las conversaciones políticas o que han hecho más que evidente su interés por participar.

Como la secretaria de Economía, Ninfa Cantú Deándar, quien ha intensificado su presencia en redes sociales y ha aprovechado prácticamente cualquier evento de alto impacto, como el Mundial de Fútbol, para fortalecer su posicionamiento rumbo a una posible candidatura en Nuevo Laredo.

En Victoria, el secretario del Trabajo, Gerardo Illoldi, tampoco ha ocultado su interés por convertirse en candidato a la Presidencia Municipal. ¡Lo busca desde hace tres años! Su presencia territorial, en medios de comunicación y en redes sociales se ha intensificado de manera evidente durante los últimos meses.

Otro nombre que aparece desde hace tiempo en las apuestas es el del secretario de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente, Karl Heinz Becker Hernández, a quien diversos actores políticos ubican como posible aspirante a una diputación. Su buena imagen, el trabajo que ha realizado al frente de la dependencia y sus antecedentes familiares en la política lo han colocado constantemente en las conversaciones rumbo al próximo proceso electoral.

Por otro lado, con un perfil mucho más discreto, también se menciona al secretario de Obras Públicas, Pedro Cepeda Anaya, como un funcionario que podría aparecer en las boletas del próximo año buscando un cargo de elección popular por Victoria.

Y así como ellos, seguramente hay varios más. Algunos pensando en el 2027 y otros haciendo méritos desde ahora con la mira puesta en el 2030.

Lo importante será que esas aspiraciones no comiencen a interferir con la responsabilidad para la que fueron nombrados.

Porque cuando un servidor público empieza a pensar más en la siguiente elección que en el cargo que hoy ocupa, existe el riesgo de que las decisiones de gobierno comiencen a tomarse pensando más en el beneficio político que en las necesidades de los ciudadanos.

Por eso el mensaje del gobernador también puede interpretarse como una advertencia.

Si alguien quiere hacer campaña, que lo haga.

Pero primero deberá decidir de qué lado del escritorio quiere estar.

 

Que Dios los bendiga, gracias. Leo sus comentarios en mis redes sociales…