Buena época

Me veo, te veo, de cerca y de lejos

tus ojos, tu sonrisa, tu hermoso cabello.

Me ves, te veo, me sonríes y sonrío,

me atraes, te atraigo y en un tierno saludo

sin mediar palabras, le dices a mi corazón

ven a palpitar junto al mío, y empecemos

juntos a soñar en lo nuestro.

 

Tú dieciséis y yo quince, para amar no hay edad,

mi nombre, tu nombre y un gran sentimiento,

que corta el aliento, que embruja y que abraza,

y yo sigo ahí, parado, mirando lo que sería mi cielo

y tu sigues sonriendo y yo queriendo correr,

para alcanzar tu querer.

 

Entonces el tiempo no existía, sólo tú y yo,

el calor del sol, la brisa que mueve tu pelo,

me acerco y te acercas queriendo decir

lo que por el sentir no se podía ocultar,

cuántas cosas te quiero decir y solo

una palabra de mi boca pudo salir,

dime que sí, y te sonrojas y entrecierras los ojos.

 

Cada vez más cerca, para estar junto a ti,

tiemblo y tiemblas, mi mano se acerca y

la tuya tan blanca como una rosa, toca la mía

para decirme al oído en verso o en prosa que sí.

 

El tiempo transcurre, te tomo y me tomas,

te abrazo y me abrazas y empezamos a vivir

nuestro propio tiempo de lo que ahora sabemos

ha sido y será buena época, en la que nació nuestro amor.

 

Correo electrónico:

enfoque_sbc@hotmail.com