¿Tú vas a ir a votar?
“Un mentiroso no cambia, sólo mejora su estrategia…”
Anónimo
Lo reconozco: No es una muestra confiable por los pocos casos abordados, pero sin duda alguna sí revela una verdad que empieza a parecer incuestionable:
A nueve de cada diez ciudadanos la elección judicial les importa menos que le importa a Pepito la bomba nuclear.
Hasta ahora, desde que inició la campaña de los candidatos para reemplazar a jueces y magistrados en Tamaulipas, he logrado hablar con medio centenar de personas. Algunos son profesionales, otros son empleados de comercios, también estudiantes entre ellos, hay amas de casa y vecimos, para preguntarles si han consultado la página de internet donde se dan a conocer las trayectorias y supuestos atributos académicos de los aspirantes a un mesa de juzgado o a un tribunal.
Las respuestas son demoledoras.
De la cincuentena de consultados, hombres y mujeres, sólo cinco me dijeron que sí lo han hecho. Todas las amas de casa cuestionadas ni siquiera sabían que existe ese sitio de internet; los profesionales abordados aceptaron que saben de su existencia pero la mayoría adelantó que no tienen en mente utilizarla, mientras los empleados de comercios dijeron haber oído hablar de eso pero de antemano dejaron claro que no les interesa participar y mis vecinos para no contestarme, desconfiados por mi trabajo de periodista, me devolvieron la pregunta: ¿Tú vas a ir a votar?
La excepción fueron los estudiantes, lo que no es extraño, porque en esas edades y niveles de experiencia el romanticismo es el rey; siempre hay un mundo nuevo que se quiere construir, pero lamentablemente como dije al principio de este párrafo: Son excepciones.
No quiero tratar de adelantarme al futuro porque precisamente su desconocimiento es lo que lo convierte en el tiempo menos confiable, pero en el ánimo de jugar al pitoniso o vidente –al fin que estamos platicando– se pueden soltar los gatos a retozar y aventurar que todo indica hasta ahora que la elección judicial será uno de los ejercicios cívicos más despreciados por los mexicanos, que en gran parte históricamente han sido partidarios del abstencionismo.
No me alegra el resultado de la microconsulta realizada por su servidor. Con todos los errores, cochupos, manipulaciones y hasta aberraciones que implica la elección judicial, me hubiera gustado que los mexicanos hubiéramos dado una muestra de participación en un tema que de una manera u otra nos atrapa o nos atrapará en algún momento: La ley, de la cual, Dios nos ampare, la inmensa mayoría no tenemos ni la menor idea de quiénes la aplicarán o la interpretarán.
El saldo se antoja para reutilizar una frase popular, en este momento repudiable:
Eso buscaban quienes impulsaron este cambio. Y eso, por desgracia, tendrán…
OCURRENCIAS, OCURRENCIAS
Las ocurrencias siguen de moda en la política mexicana y de ellas no se escapa el terreno tamaulipeco.
Un ejemplo es la propuesta del diputado local Armando Zertuche –sí, claro que es de la fracción de Morena– para que el Fondo Nacional de Desastres Naturales, que todos conociamos por FONDEN, el cual desapareció Andrés Manuel López Obrador, sea ahora habilitado con fondos de los municipios y de la iniciativa privada.
No se si reir o llorar.
Tal vez haya que decirlo al legislador reynosense que los ayuntamientos –con algunas muy notables excepciones– son los parientes pobres de la escala gubernamental en México. No hay día que no se quejen de falta de recursos hasta para tapar hoyoz en las calles.
¿De dónde demonios sacará un Municipio para tomar parte de su raquítico presupuesto y destinarlo a un guardadito “por si acaso”?…
Vamos, en muchos casos ni los sueldos pueden pagar.
Le sugiero, ya de salida, que le pregunte a los empresarios si le quieren atorar a su planteamiento, O mejor no lo haga, para no escuchar indeseables recordatorios familiares…
X: @LABERINTOS_HOY