La Secretaría de Salud Federal ha confirmado el primer caso humano de influenza aviar A (H5N1) en México, marcando un hito en la vigilancia sanitaria del país. Se trata de una niña de tres años, residente en Durango, cuyo diagnóstico fue confirmado el 1 de abril por el Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (InDRE). La paciente, quien ya recibió tratamiento con oseltamivir, se encuentra hospitalizada en una unidad de tercer nivel en Torreón, y su condición es reportada como grave.

A pesar de la detección de este primer caso, las autoridades sanitarias aseguran que el riesgo para la salud pública general es bajo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el consumo de carne de pollo o huevo bien cocidos no representa peligro para los seres humanos.

El virus H5N1 es una influenza zoonótica, lo que significa que se transmite de aves u otros animales a las personas. Sin embargo, hasta el momento no hay evidencia de transmisión sostenida de persona a persona.
La Secretaría de Salud ha comunicado que dispone de una reserva estratégica de 40,000 tratamientos de oseltamivir para enfrentar posibles brotes, reforzando así la respuesta ante esta situación. En un esfuerzo por prevenir más contagios, las autoridades han emitido una serie de recomendaciones para la población:

+ Lavar las manos frecuentemente con agua y jabón o soluciones a base de alcohol al 70%
+ Usar cubrebocas si se presentan síntomas respiratorios y ventilar los espacios
+ Cubrirse la boca y nariz al toser o estornudar; cocinar adecuadamente la carne de pollo y huevo, asegurándose que alcancen temperaturas superiores a 70°C.

No manipular ni recoger animales muertos y evitar el contacto con aves o animales enfermos o muertos por causas desconocidas.
usar guantes, cubrebocas y ropa protectora en ambientes de trabajo como granjas o mataderos donde se tenga contacto con aves o animales.

Reportar de inmediato cualquier anomalía en la salud de animales de granja o traspatio.La Secretaría de Salud también instó a la población a buscar atención médica en caso de presentar síntomas como fiebre, conjuntivitis, tos, dolor de garganta, dificultad para respirar, entre otros, especialmente si se ha tenido contacto con aves o animales enfermos o muertos.