La independencia energética se considera un objetivo crucial para todos los sectores industriales en todo el mundo, y México no es la excepción. El gobierno mexicano ha invertido más de MX$62 mil millones ($3.4 mil millones) para rehabilitar el Sistema Nacional de Refinación (SNR), compuesto por las plantas de Cadereyta, Madero, Minatitlán, Salamanca, Salina Cruz y Tula. Estos sistemas forman parte de un plan más amplio del país para alcanzar la independencia energética para el año 2024. A medida que se acerca el año objetivo, surgen preguntas sobre si México está avanzando adecuadamente para cumplir su objetivo propuesto a tiempo.

 

La economía de combustible de México

 

Para comprender mejor el objetivo de México, es crucial entender la economía de combustible del país. Históricamente, México fue un actor importante en la industria de combustibles y energía. Durante el primer cuarto del siglo XX, el país producía casi una cuarta parte del petróleo mundial anualmente bajo la dirección de empresas británicas y estadounidenses. Sin embargo, el desarrollo de enormes campos petroleros en Texas y el Medio Oriente disminuyó la participación de México en la producción mundial de petróleo. A pesar de esto, Petróleos Mexicanos, más conocido como Pemex, encontró reservas de petróleo en la Bahía de Campeche que ayudaron al país a ser autosuficiente en petróleo crudo en la década de 1970 y un importante exportador mundial de combustibles fósiles.

 

Sin embargo, a principios del siglo XXI, los grandes campos petroleros de Campeche entraron en declive. Esto afectó no solo a Pemex sino también al gobierno mexicano, ya que gran parte de los ingresos de la empresa se destinaba al presupuesto federal. De 2004 a 2010, la producción de petróleo crudo disminuyó casi en un tercio, de alrededor de 3.5 millones de barriles por día a aproximadamente 2.5 millones de barriles por día. La disminución de la producción se tradujo en una caída de los ingresos para Pemex, lo que a su vez afectó a los programas gubernamentales.

 

Como resultado, esto cambió el enfoque del gobierno y de los inversores hacia otras materias primas que México puede proporcionar. El país es rico en otros recursos naturales, y muchas empresas locales y inversores extranjeros buscan invertir en materias primas. Estas materias primas incluyen oro, plata y cobre, así como productos agrícolas. A partir de 2022, México se considera el séptimo productor más grande del mundo de oro y otras materias primas, lo que lo convierte en un mercado sólido para el comercio de productos básicos. Sin embargo, aunque México tiene fuentes alternativas de materias primas naturales que lo convierten en un jugador global en el comercio, el gobierno ha comenzado a centrarse nuevamente en el combustible y la energía.

 

Un futuro confiado

 

Una de las principales razones para la rehabilitación del SNR es satisfacer la creciente demanda de combustible para respaldar la economía mexicana en rápido desarrollo. En los últimos años, México ha dependido de las importaciones de combustible de Estados Unidos para apoyar a las industrias locales que dependen del combustible para continuar con la producción. Esto no solo es más costoso, sino también ineficiente, ya que el país tiene refinerías existentes que aún podrían utilizarse, dado que han sido actualizadas y rehabilitadas. Esta es una de las razones por las cuales Rocío Nahle García, Secretaria de Energía de México, ha prometido dejar de importar combustible el próximo año.

 

Actualmente, Nahle García está segura de que el país podrá alcanzar sus objetivos de combustible para 2024. Esto se debe a que, además de reparar las refinerías, el gobierno también adquirió Deer Park, que es una refinería remota ubicada en Estados Unidos. Según García, el compromiso de procesar 1.2 millones de barriles de petróleo este año va según lo planeado, y la independencia energética debería cumplirse el próximo año si no hay otras interrupciones.

 

Con esto, se puede esperar que México pueda volver a ser un jugador global en la industria de combustibles si logra convertirse con éxito en autosuficiente y decide exportar petróleo al resto del mundo. En general, esto presenta oportunidades prometedoras de inversión y desarrollo tanto para el gobierno como para las empresas privadas, lo que podría fortalecer aún más la economía del país.