México continúa cumpliendo con el Tratado de Aguas con Estados Unidos, aun cuando Tamaulipas es la entidad con mayor impacto por las entregas realizadas desde la cuenca del Río Bravo, informó la diputada local Elvia Eguía Castillo.

La presidenta de la Comisión de Recurso Hidráulico del Congreso local explicó que el acuerdo internacional contempla mecanismos técnicos que permiten ajustar las entregas en contextos de sequía, sin comprometer el abasto en la región fronteriza.

Precisó que el tratado establece la aportación de un volumen anual de agua proveniente de seis afluentes del Río Bravo, con la posibilidad de acumular adeudos y regularizarlos en ciclos de cinco años cuando se presentan condiciones climáticas extraordinarias.

Eguía Castillo señaló que estas disposiciones buscan reducir las afectaciones al sector agrícola del norte del país y forman parte de los márgenes previstos en el propio instrumento bilateral.

Indicó que Tamaulipas resiente de manera directa el uso del agua del Río Bravo, por lo que se impulsa la reactivación del proyecto para conducir agua tratada desde Nuevo León hacia territorio tamaulipeco, con el objetivo de asegurar el riego agrícola.

La legisladora por el distrito de Matamoros refirió que se plantea iniciar dicha infraestructura durante 2026, a fin de contar con una solución permanente independientemente del comportamiento de las lluvias.

Añadió que las medidas adoptadas tienen sustento legal, han sido aplicadas en administraciones anteriores y fueron expuestas a autoridades estadounidenses en el marco de las mesas de diálogo del T-MEC.

Finalmente, recordó que entre 2020 y 2025 la cuenca del Río Bravo enfrentó una de las sequías más severas registradas, situación prevista en el tratado, que otorga a México un nuevo ciclo, vigente hasta octubre de 2030, para compensar los volúmenes pendientes.