Estados Unidos refuerza la seguridad en su frontera sur con la instalación de nuevas boyas de seguridad en el río Bravo, a la altura del Puente Internacional Ignacio Zaragoza, entre Matamoros y Brownsville.
Maquinaria pesada y plataformas flotantes avanzan sobre el cauce del río Bravo, en uno de los puntos más visibles de la frontera entre México y Estados Unidos.
Autoridades estadounidenses constataron la instalación de un nuevo sistema de boyas de seguridad en el río Bravo, a la altura del Puente Internacional Ignacio Zaragoza, conocido como el Puente de los Tomates.
En el sitio, al menos diez trabajadores laboraban sobre una plataforma flotante, apoyados con maquinaria pesada, cascos y chalecos de seguridad.
Las boyas permanecerán instaladas de manera continua a lo largo del cauce del río.
El proyecto forma parte del sistema federal denominado “Smart Wall”, que contempla la instalación de hasta quinientas millas de barreras acuáticas, equipadas con sensores de monitoreo, como parte de la estrategia del gobierno estadounidense para reforzar el control fronterizo.