La mayoría de los municipios tamaulipecos enfrenta limitaciones en la captación de recursos propios, situación que los obliga a replantear sus estrategias de cobro y a ordenar su gasto para evitar presiones financieras a lo largo del año.

De acuerdo con el secretario de Finanzas del Estado, Carlos Irán Ramírez González, es indispensable que los 43 ayuntamientos refuercen sus sistemas de recaudación, particularmente en contribuciones como el impuesto predial, a fin de contar con mayor margen para atender sus compromisos sin recurrir a financiamientos.

El funcionario explicó que, salvo nueve municipios que reciben ingresos adicionales por concepto de convenios con Caminos y Puentes Federales, el resto depende en gran medida de participaciones y transferencias, lo que reduce su capacidad de maniobra cuando la recaudación local es baja.

Entre las demarcaciones que obtienen recursos derivados de acuerdos con Caminos y Puentes Federales se encuentran Matamoros, Río Bravo, Reynosa, Camargo, Miguel Alemán y Nuevo Laredo, lo que les permite contar con un respaldo adicional para cubrir obligaciones ante la ciudadanía.

Ramírez González propuso que los municipios adopten un modelo similar al aplicado por la administración estatal, basado en disciplina financiera y planeación del gasto.

Destacó que, por primera vez en siete años, el Gobierno del Estado logró cerrar el ejercicio sin contratar deuda para cumplir compromisos de fin de año.

Bajo ese esquema, la meta estatal de recaudación para el presente ejercicio fiscal se fijó en al menos 12 mil millones de pesos, equivalente a mil millones mensuales.

Incluso, en enero se superó ese objetivo gracias a la participación de alrededor de 500 mil contribuyentes que cumplieron con pagos de control vehicular y otras obligaciones.

El secretario reconoció que, en algunos casos, los municipios suelen solicitar adelantos de participaciones estatales antes de concluir el año o al iniciar el siguiente, principalmente para cubrir gastos operativos o compromisos laborales, lo que refleja la falta de una planeación financiera sólida.

Insistió en que cada ayuntamiento debe ajustar sus proyectos a los recursos disponibles y priorizar acciones esenciales.

“Si el presupuesto no alcanza para todo lo que se desea ejecutar, es necesario adecuar las metas; esa es la base de una administración responsable”, puntualizó.