El Impuesto Sobre Nóminas (ISN), que grava las remuneraciones pagadas a los trabajadores y es cobrado por las tesorerías estatales, registra para 2025 y 2026 incrementos en diversas entidades del país, lo que impacta de manera directa en los costos financieros de las empresas, advierte un análisis comparativo por estado.

De acuerdo con la gráfica difundida por el militante del CDE del PRI en Tamaulipas Ramiro Ramos Salinas, la mayoría de las entidades mantienen sin cambios su tasa del ISN; sin embargo, estados como Colima, Chiapas, Chihuahua, Morelos y Yucatán presentan incrementos que van desde 0.5 hasta un punto porcentual. En el caso de Chihuahua, la tasa pasará de 3.0 a 4.0 por ciento, mientras que Yucatán aumentará de 3.0 a 3.75 por ciento. Colima y Chiapas subirán de 2.0 a 3.0 por ciento.

En contraste, entidades como Tamaulipas, Nuevo León, Estado de México, Jalisco y Veracruz mantienen su tasa en 3.0 por ciento, sin incrementos previstos para el próximo ejercicio fiscal, lo que les permite conservar cierta estabilidad en la carga impositiva al sector productivo.

Con la gráfica que difunde en sus redes sociales Ramos Salinas pone en evidencia que el Impuesto Sobre Nóminas es un gravamen que impacta directamente en la competitividad de las empresas, por lo que consideró indispensable vigilar con mayor rigor el destino del gasto público estatal.

“El impuesto sobre nóminas o remuneraciones a los trabajadores que cobran las tesorerías de cada estado impacta directamente al costo financiero de las empresas. Es importante vigilar el gasto público de los estados”, señaló.

Ramos Salinas enfatizó que cualquier incremento a este impuesto debe estar plenamente justificado y traducirse en beneficios tangibles para la actividad económica, como infraestructura, seguridad y estímulos al empleo, de lo contrario, advirtió, se corre el riesgo de desalentar la inversión y el crecimiento económico.