Funcionarios públicos en activo y otros ya retirados estarían recurriendo a prácticas de evasión para evitar ser notificados por la Auditoría Superior del Estado (ASE), con el objetivo de eludir posibles responsabilidades administrativas y financieras derivadas de irregularidades en el manejo de recursos públicos.

Así lo reveló el titular de la ASE en Tamaulipas, Francisco Antonio Noriega Orozco, quien advirtió que se han detectado múltiples casos en los que los servidores públicos simplemente “se esconden”, no abren la puerta de sus domicilios o cambian constantemente de dirección para evitar recibir notificaciones oficiales.

El auditor explicó que una notificación correcta es clave para iniciar una carpeta de investigación sólida y bien integrada, ya que de ello depende que los procesos no se caigan por errores de forma “Una mala notificación puede echar abajo todo un expediente”, subrayó.

Noriega Orozco detalló que, cuando no se logra localizar a los implicados, los procedimientos se complican, ya que la ASE está obligada a agotar todas las instancias legales antes de avanzar. En algunos casos, las presuntas irregularidades se convierten en créditos fiscales que deben ser cubiertos, incluso por exfuncionarios que pensaban haber quedado fuera del alcance de la ley.

La situación ha llegado a tal grado que la Auditoría ha tenido que solicitar apoyo a instancias federales como la Comisión Federal de Electricidad (CFE), para rastrear domicilios de personas que reportan direcciones distintas, se mudan constantemente o simplemente se niegan a abrir la puerta cuando el personal acude a notificarlos.

Cuestionado sobre si estas acciones podrían derivar en denuncias penales por una presunta intención de evadir la justicia, el auditor señaló que todo depende de los elementos que se integren en cada caso, aunque dejó claro que la ASE continuará agotando todos los mecanismos legales para hacer cumplir la ley.