Ni viento, ni sol, ni luna

Le hablé al frío viento sin saber su dirección,

y el viento presto me contestó sin ser amigo,

hablo cuando el ánimo aprieta en la ocasión,

pensando con razón que nada malo yo persigo.

 

Pedí al sol iluminara y despertara el corazón,

de quienes no quieren más hablar conmigo,

preguntando si merecí la llamada de atención,

y por eso el silencio y la distancia son mi castigo.

 

Por las noches le pregunto a la luna su versión,

porque ella es discreta escuchando y es testigo,

de que soy sincero y no oculto mala intención,

y jamás traicionaría convirtiéndome en enemigo.

 

Yo busco la paz y la esperanza es mi mejor canción

para hermanar a todo el que quiera recibir el abrigo

y tenga la confianza de que la amistad no es obligación,

es la energía de la fe para estar siempre contigo.

 

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