No tenemos cifras, porque todos los días cambia la cosa en México, pero la inflación nos está haciendo un tremendo daño que vaya usted a saber como terminaremos el presente año, dado que, entre la gasolina y otros insumos, los costos y precios se disparan en todo momento, lo que nos obliga a hacer acciones urgentes para detener estos conflictos.

Hay noticias que escuchamos y ya no les hacemos el caso que debiéramos, porque son tan frecuentes las cosas que nos dicen en el mismo tono que dejan de tener ese sentimiento de importancia que acostumbramos dar a todo lo que escuchamos o nos llega.

Y la inflación nos está ahogando en el país, sin que nadie, al parecer, quiera hacer algo al respecto, y los sectores productivos siguen colapsándose sin encontrar una solución a tan grave acción que afecta la economía nacional, y con ella, la de los hogares, instituciones, niveles administrativos y más.

Dicen los economistas que puede haber una recuperación, sin embargo, cuando vamos al mandado y llegamos a las tiendas de autoservicio o al mercado y vemos los precios de alimentos cotidianos, realmente nos preocupa, porque ahora ir con un billete de 500 pesos no garantiza absolutamente nada en cuanto a surtir la despensa.

La gasolina, con esas ideas que la ciudadanía aún no comprende, y que suben a diario o bajan unos centavos, provocando una incertidumbre tremenda, y las tarifas de luz y agua que también tienen fluctuaciones, no sabemos qué provocarán en una sociedad que ha sido abrumada, inicialmente, por la violencia, y luego por todas esas cosas de carestía, salarios y demás, que no nos permiten vivir decorosamente.

Personalmente no creemos en que un cambio en el PIB pueda ser benéfico o no, y otros términos propios de economistas y que poco nos sirven a los mexicanos, más a los tamaulipecos que queremos realmente seguir viviendo en forma decorosa, que nuestro salario nos alcance y más, pero que a veces se torna tan difícil…

Imagine que tenemos un inconveniente médico y hay que ir con el doctor, para luego surtir las recetas… estamos hablando de una importante cantidad de dinero que tenemos que

gastar en nuestra salud, o algún otro inconveniente de los que surgen repentinamente y nos afectan en el bolsillo, propiciando esos problemas económicos de los que se queja tanto la población.

No perdamos de vista el hecho de que hay aspectos que pueden ayudarnos a mejorar la economía, y en ese sentido, el gobierno de Tamaulipas trabaja fuertemente para que se pueda ahorrar recurso en algunos rubros importantes, y que tienen gastos muy enormes, pero que se hace lo posible por reducir estas erogaciones, aunque a veces se torna difícil, más, en una sociedad acostumbrada a los excesos, al desperdicio y a las acciones que nos llevan a no cuidar lo que tenemos.

En casa, quien maneja por lo general y de forma muy eficiente los recursos es la madre, ejemplo de organización y mesura en los gastos, pero las pobres mujeres ya no pueden, porque vienen las compras de ingreso al ciclo escolar: colegiatura, inscripción, cuotas de muchas cosas y podríamos seguir enumerando los conceptos en los que ellas se convierten en las ecónomas por excelencia de la casa.

La lección que nos toca aprender y aplicar es la de cuidar lo que llega a casa en forma de salario, recurso o emolumento, pero cuidarlo. Hay que aprender a comprar únicamente lo necesario y hacerlo rendir de la mejor manera posible, porque, finalmente, estamos llamados a vivir decorosamente, procurando que los nuestros tengan también cubiertas sus necesidades.

La inflación nos abruma, pero debemos actuar con mucha más inteligencia, para no caer en desesperadas acciones que pudieran llevarnos a cometer yerros en cuanto a ordenar nuestros gastos.

Tiempo es de reconocer esta inflación tan tremenda, pero no dejarnos avasallar por ella.

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