“Jesús necesitó tener una madre, la Virgen María, principalmente para cumplir con el plan divino de la Encarnación, permitiéndole asumir una naturaleza humana completa y nacer bajo la ley” (doctrina cristiana).

Carta para mi madre

No sé en qué momento me solté de tu mano, tal vez, cuando otras manos necesitaron de ti, o tal vez tú, por amor, me soltaste, sabiendo que no podía ir más lejos, porque mi alma por ningún motivo podía vivir alejada de ti.

No sé en qué momento los años te han cobrado, lo que estás pagando por mí, pero te juro que yo, lo mismo, al sentirlo, envejecí.

No sé porque me he vuelto tan cobarde, que pareciera no querer estar cerca de tu ser, pero me duele más que a nadie estar lejos de ti.

No sé por qué me pesan tanto las noches y los días que dejo partir, y me siento ausente de tu vida, por perderme en mis sueños y mis viejos recuerdos, en el tiempo que tanto disfruté junto a ti.

Mira que no he dejado de ser tu niño, mira, que sigo caminando por la vida con torpeza, mira, que me duele lo que a ti te duele, pero sigue mirándome siempre, como aquel hijo bueno que tienes en tu mente.

Quiero ver siempre en tus lindos ojos, la misma mirada de alegría, al verme luchar por sobresalir, en un mundo donde se olvida que lo primero, es obsequiar el amor que se siente por la vida, como lo siento yo desde el día en que me concebiste, madre mía.

Quiero que sepas que, en cada impulso por hacer el bien, siento cómo aprietas mi mano para que el valor no me falte, y cómo en cada una de mis múltiples caídas, con tanta ternura, con misericordia, curas mis heridas.

Madre de todos mis días, de todo mi tiempo, de mis esperanzas, de mis anhelos, de todo el amor que siento en la vida. Madre de todo lo que soy y todo lo que siento, he aquí a tu hijo arrepentido por lo que no te he dado, por lo que siempre quise para ti; pero has de saber que todos los días, construyo un camino junto a Jesús, para devolverte todo lo que has hecho por mí.

El día de las Madres, es para mí, el día en que mis ojos vieron por primera vez a Dios, porque tu infinito amor siempre ha estado y estará conmigo.

Dios bendiga a mi Madre y bendiga a todas las Madres del mundo.

enfoque_sbc@hotmail.com