¿Y si todo pierde su atractivo? Y si empiezas a sentir que ya no estás, aunque estés presente pero invisible para muchos; mientras que el agua del arroyo sigue corriendo, con la misma tranquilidad con la que observaste ayer, cuando el mismo afluente parecía no existir para otra gente, pero no pudo pasar desapercibido a tus ojos de niño inocente, cuando con afán buscabas la paz en el entorno natural de tu infancia, idealizando cómo sería tu vida de estar en el hábitat, de aparente no pasa nada del agua que no siendo la misma sigue su curso naturalmente ancestral.
¿Y los plateados peces a dónde se fueron? y las hojas de los añosos ahuehuetes que adornaron el paisaje matutino de aquella familia, que después de tanto trajín de entre semana, trataban de mantener la unidad en las frescas mañanas de los domingos familiares; ayer cuando en los rostros se reflejaba la alegría y se buscaba restablecer la frágil paz que se vio amenazada por la indiferencia de los intereses dispersos, que por igual, reflejaban el deseo paternal de recuperar su propia infancia, que si bien no se extravió, sí se sufrió, por la rigidez que se fue heredando, de una generación a otra, y que trataba con ello consolidar un suelo por demás agrietado por las desigualdades y las ideologías de un sistema que privilegiaba y privilegia la división de las clases sociales, basándose en su economía, su cultura, su grado de educación, su tipo de empleo.
Tan desencantado puede estar el de la clase alta como el de la clase media y baja, más no se puede culpar a la sociedad entera, porque todos podemos tener aspiraciones para subir un escalón si nos lo proponemos y subirlo, respetando el orden de las cosas sin causar daño a los demás o podemos quedarnos en el escalón que deseamos, siempre y cuando nos sintamos satisfechos con lo que tenemos y dejemos de ponerle precio a la vida y darle a los derechos humanos el verdadero valor que nos distingue a todos como iguales, sin promociones sociales que generen el resentimiento, la envidia, y la injusticia.
Correo electrónico:
enfoque_sbc@hotmail.com