La visita de la presidenta Claudia Sheinbaum por la frontera también alcanzó el sur del Estado. Al llegar al aeropuerto de Tampico, hizo una escala no programada para supervisar y acelerar los trabajos del nuevo Hospital General del ISSSTE.
Este hospital contará con servicios de hemodinamia, hemodiálisis, tomografía y un área oncológica con un acelerador lineal de última generación para radioterapia, algo que en Tamaulipas es urgentemente necesario. Se lo digo por experiencia, los equipos actuales son pocos, viejos, atienden a demasiada gente, incluso de otros estados, y se descomponen constantemente, obligando a muchos pacientes a buscar tratamiento fuera.
En Tampico no hubo evento masivo, pero fue punto de arranque para enfatizar mejoras en servicios médicos que tanto necesitamos.
En Reynosa, Sheinbaum encabezó el evento de Programas para el Bienestar y anunció una inversión histórica superior a los 23 mil millones de pesos para este año en vivienda, carreteras, salud, infraestructura hidráulica y programas sociales, beneficiando a más de 816 mil personas.
De ahí se trasladó por la carretera ribereña a Nuevo Laredo junto al gobernador, ahí Américo Villarreal aprovechó para mostrarle las estaciones seguras instaladas en este tramo, considerado por muchos como una de las carreteras más peligrosas de México por violencia, desapariciones y bloqueos. La intención precisamente, es reforzar la seguridad ante el mayor flujo vehicular que se espera con la nueva sede de la Agencia Nacional de Aduanas y devolverle la confianza a los automovilistas para utilizar esta ruta.
Ya en Nuevo Laredo, la presidenta inauguró la Agencia Nacional de Aduanas con una inversión de 4 mil millones de pesos, destacando que mejorará el comercio exterior, fortalecerá la seguridad fronteriza y aumentará la recaudación fiscal.
La gira, en general, dejó ver el respaldo del gobierno federal a Tamaulipas.
Por cierto, quien aprovechó muy bien la visita para posicionarse en sus aspiraciones rumbo al 2028 fue la alcaldesa de Nuevo Laredo, Carmen Lilia Canturosas.
Y el prietito en el arroz ocurrió en Reynosa, donde el alcalde Carlos Peña fue inicialmente colocado entre el público y no en el presídium. Algunos dicen que llegó tarde, otros que fue un desaire logístico.
Lo cierto es que el incidente vuelve a evidenciar que las fricciones internas en Morena Tamaulipas siguen más vivas que nunca.
El comentario del día.
Que Dios los bendiga, gracias. Leo sus opiniones en mis redes sociales…