“Ansiedad de tenerte en mis brazos musitando palabras de amor”.

Es la letra de una antigua canción de amor, ¿la recuerdas estimado lector?

Y pensar que la ansiedad se define como una desgracia o mal a futuro que ataca al individuo sorpresivamente, un presentimiento que quizás no ocurra pero llena a la persona de síntomas desagradables que lo llevan al agobio.

Es considerable el número de personas que lo padecen.

Se distingue por la variedad de alteraciones y en el comportamiento del ser humano, influyendo en el estado de ánimo de la persona que lo sufre.

Otra manifestación el temor pavoroso que invade a la persona que le produce la ansiedad quizá solo gestada por su mente.

Se siente vulnerable y de la misma forma ve a sus seres queridos y el entorno que lo rodea…

En ese sentir se encuentran las fobias, el estrés postraumático y los estrés obsesivo o compulsivo y mezclado entre ellos la imaginación sin límites.

Afortunadamente el avance de la ciencia continúa su curso, hay admirables terapias que alivian, remedian la nefasta enfermedad en la quien la padece empeña toda su fortaleza para volver a su normalidad.

Esto es todo por hoy.

Hasta la próxima. Carpe diem.