En un abrir y cerrar de ojos, el mundo, tu mundo puede cambiar, entonces todo lo que veas te podría parecer extraño, tendrías dificultad para reconocer el contenido del entorno, lo real de lo irreal; en un abrir y cerrar de ojos, de nuevo, todo cuanto veas te puede parecer familiar y en esta nueva visión de las cosas que te rodean, si decides por voluntad y te consideras capaz, podrías darte la oportunidad de saber o comprender lo que funciona y lo que no funciona.
En un abrir y cerrar de manos podrías soltar o retener todo lo que te agrada o te desagrada, si te quedas con los problemas cuando nada puedes hacer por solucionarlos, tendrás que cargar para siempre con ellos; por el contrario, si aprendes a soltar todo lo que no necesitas retener, podrás dejar espacio suficiente en el puño para poder tomar cosas nuevas, lo harás ahora con sumo cuidado como para no asfixiar las situaciones prometedoras que promuevan acciones que te causen satisfacción y reditúen felicidad.
En un abrir y cerrar de tu mente, podrás deshacerte de todo pensamiento que se ha significado por desgastar tu vitalidad y te mantiene siempre fatigado, para dejar espacio para pensar en lo maravillosa que es la vida y así poder disfrutar sin remordimientos o sentimientos de culpa de lo que te ofrece el universo.
En un abrir y cerrar de tu corazón, el amor que radica en él te permitirá latir con armonía para gozar con la frecuencia y el tiempo necesario para que alcances a comprender que estás aquí para amar y ser feliz, deja que la luz que te ilumina y te da energía, aclare el camino y te permita estar siempre a tiempo para allegarte la felicidad y hacer feliz a los que caminan junto a ti.
Abrámonos pues a todo aquello que agrade a Dios, porque él desea nuestra felicidad, cerrémonos a toda tentación que distorsione la verdad y privilegie la mentira.
Es este el tiempo de ver, de escuchar y de comprender cuál es el camino, la verdad y la vida.
“Así que también ahora estás triste. Pero volveré a veros y vuestros corazones estarán llenos de alegría, y nadie podrá quitaros esa alegría” (Jn. 16:22).
Correo electrónico:
enfoque_sbc@hotmail.com