Tesla arrancó su servicio piloto de robotaxis sin supervisores humanos a bordo en Austin, Texas, un paso que marca un nuevo capítulo en la apuesta de la compañía por la conducción completamente autónoma.

Elon Musk, director ejecutivo de Tesla, anunció el inicio de los viajes de los robotaxis a través de su cuenta en X, aunque no especificó si todos los vehículos de la flota en Austin estarían funcionando sin monitoreo humano.

Posteriormente, Ashok Elluswamy, vicepresidente de conducción autónoma de Tesla, aclaró que el programa comenzó «con unos cuantos vehículos no supervisados» y que el número de autos sin monitoreo aumentará gradualmente en el futuro.

El anuncio provocó una reacción inmediata en la bolsa: las acciones de Tesla subieron un 3,52 %, cotizando a 446,6 dólares 90 minutos antes del cierre de los mercados.

El año pasado, Musk había prometido retirar a los supervisores de los robotaxis antes de que concluyera 2025. Sin embargo, los datos de la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras de EE. UU. (NHTSA) muestran que estos vehículos han estado involucrados en al menos ocho accidentes desde junio de 2025, a pesar de la presencia de supervisores.

Austin es actualmente la única ciudad donde Tesla opera sus robotaxis, colocándola detrás de Waymo, la filial de Alphabet especializada en transporte autónomo, que inició su servicio en Phoenix en 2018 y ahora opera sin conductores en ciudades como Austin, Atlanta, Los Ángeles, Miami y San Francisco.

Con este avance, Tesla busca fortalecer su posición en el segmento de transporte autónomo, aunque los retos de seguridad y la aceptación pública seguirán siendo factores clave para su expansión.