Las vitaminas cumplen distintos beneficios para la salud, por lo que su consumo a través de alimentos será fundamental para el organismo, como así también mediante suplementos vitamínicos. En este contexto, una investigación descubrió cuáles son aquellas que benefician a la sangre a través de una mejora en la circulación sanguínea.

Sabemos que el sistema circulatorio está formado por vasos sanguíneos que transportan la sangre desde y hacia el corazón. A su vez, lleva oxígeno, nutrientes y hormonas a las células y elimina productos de desecho como el dióxido de carbono. La complejidad de su función causará problemas en la circulación sanguínea, aunque también pueden ser irregularidades congénitas, es decir problemas presentes desde el nacimiento.

Así mismo, cuando una persona tiene mala circulación sanguínea, puede presentar fatiga, edema, mareos, dolor de cabeza, manos y pies fríos, dolor en las piernas, calambres musculares, pérdida de cabello y entumecimiento, entre otros síntomas. Por lo tanto, expertos recomiendan el consumo de alimentos o suplementos vitamínicos que contengan vitaminas específicas, beneficiando a la sangre.

Se trata de la vitamina C, vitaminas del complejo B, calcio, magnesio y aceite de pescado omega 3. Por lo tanto, podremos consumir frutas cítricas como naranjas y pomelos/toronjas, kiwi; otras frutas y verduras, como brócoli, fresas, melón, papas horneadas y tomates. Además, es menester sumar proteínas como pescado, pollo, huevos y productos lácteos, principales fuentes de vitamina B. Así mismo el calcio lo podremos encontrar en la leche, el yogur y el queso; la col rizada, el brócoli y el repollo chino son buenas fuentes de calcio de origen vegetal; mientras que el pescado con huesos blandos comestibles, como las sardinas enlatadas y el salmón, son buenas fuentes de calcio de origen animal.

Para mejorar la circulación sanguínea y permitir un mejor estado de la sangre, también debemos nutrirnos de magnesio, que está presente en legumbres, nueces, semillas, cereales integrales y hortalizas de hojas verdes. Mientras que el omega 3 se encontrará en nueces y semillas de lino, chía y nueces negras.