Fui al cine este fin de semana con mi esposa Chris y mi hija Valeria. Ya había olvidado la sensación de llegar a un cine con ansiedad de ver una película, de ver los cortos y la intro de la casa productora que pone el ambiente perfecto para el inicio del film; comer palomitas y olvidarse de todo lo que está ahí afuera. Ignorar todo lo que está dentro de tu teléfono y salir de la sala comentando la película e intercambiando opiniones.
Estos días pasados también regresé a caminar por las mañanas, una rutina que inicié hace 8 años cuando tuve un problema muy serio de salud; desafortunadamente abandoné mis caminatas y podría enumerar decenas de pretextos del porqué dejé de caminar y llevar una vida saludable, pero la realidad es que no hay ninguna excusa tan poderosa que pueda justificar el abandonar la disciplina.
¡Qué bien me he sentido estos días que he caminado!, aun y cuando el resto del día me duela todo, mi mente está despejada, mi ánimo de trabajar y lograr cosas está de regreso y ¡vamos para adelante con todo!
La semana pasada hablé del nuevo campeón mundial peso ligero WBC, él regresó a la Ciudad de México y la recepción en el aeropuerto fue maravillosa, memorable; qué lástima que las autoridades del aeropuerto no permitan que entren mariachis, ya estaban listos para entonar El Rey al nuevo campeón.

El Camarón se une a una distinguida lista de mexicanos que han ostentado el verde y oro en esa división tan importante, la del peso ligero.
- Erubey “Chango” Carmona
- Rodolfo “El Gato” González
- José Luis “El Zurdo” Ramírez
- Julio César Chávez
- Miguel Ángel “El Mago” González
- César Bazán
- José Luis “El Temible” Castillo
- Antonio DeMarco
- Humberto “El Zorrita” Soto
- William “El Camarón” Zepeda
Esta semana será dedicada a la memoria de uno de los más grandes campeones de la historia, ese gran Salvador Sánchez, quien falleció aquel 12 de agosto de 1982 en un trágico accidente automovilístico.
Salvador Sánchez se nos fue a la corta edad de 23, ganó el campeonato mundial peso pluma WBC contra un grande del ring, el Danny “Coloradito” López, y defendió el título en nueve ocasiones; su pelea más importante fue esa gloriosa noche cuando noqueó a quien era el verdugo de los mexicanos, Wilfredo Gómez de Puerto Rico, quien subía de división como campeón WBC supergallo con catorce defensas de su título y amplio favorito para ganar la pelea. Sal Sánchez lo noqueó en 8 episodios y se consagró como un gran ídolo. Sánchez venció a varios campeones mundiales y su último combate fue precisamente ante el legendario miembro del Salón de la Fama Azumah Nelson.
El martes haremos nuestro tradicional martes de café en la Cámara de Diputados, donde se le hará un homenaje oficial a Salvador Sánchez; el miércoles saldremos hacia su pueblo natal, Santiago Tianguistenco, donde haremos una breve conferencia de prensa, seguida de la tradicional misa, visita a la tumba y, de ahí, a festejar con el torneo anual de boxeo amateur y una deliciosa comida ofrecida por la familia Sánchez Narváez.
El jueves tendremos otra actividad importante al visitar el Hospital Pediátrico de Tacubaya como parte de las celebraciones de la vida de Sal Sánchez, con la compañía del campeón mundial interino superligero WBC Isaac “Pitbull” Cruz. Este evento WBC Cares, liderado por Christiane Manzur, es una manera de brindar felicidad y esperanza a quien más lo necesita, a sus familiares y también un homenaje a todos los doctores, enfermeras y todo aquel quien participa en la atención de los pequeños campeones luchando por recuperarse.
¿Sabías que?…
La pelea entre Salvador Sánchez y Wilfredo Gómez fue espectacular en todos los sentidos; el ambiente que se vivió en el Caesars Palace en esa ocasión es recordado como uno de los más impresionantes; antes de que subieran los boxeadores al ring, hubo otra pelea, pero no de boxeo y sin golpes; arriba del cuadrilátero se encontraron una banda de salsa, vestidos tradicionalmente y con sus instrumentos dándole con todo a su música, y en la otra esquina un mariachi completo interpretando las canciones tradicionales de México; algo así ni antes ni después, fue un episodio único en la historia del boxeo y quizá de todos los deportes.
Anécdota de hoy…
Desde que tengo uso de razón, el boxeo está en mi memoria, todos los días de mi vida. Vi, en muchas ocasiones, que la gente le preguntaba a mi papá su opinión acerca de peleas, de quién iba a ganar; siempre contestó diferentes cosas técnicas, bromeaba, evadía por completo dar un pronóstico, nunca lo escuché decir a nadie una predicción de quién ganaría una pelea…
Un día estábamos en Las Vegas, mi tía Nelly, hermana de mi papá, quien nunca había ido a una pelea, le preguntó: “Dime, Pepito, ¿quién va a ganar? ¿Julio César o De La Hoya? Dime, pues quiero meterle unos dolaritos”. La respuesta hacia su propia hermana fue la misma de siempre: “Va a ser una gran pelea, la experiencia de Chávez y la juventud de Óscar, ya veremos qué pasa”…
Cuando se fueron todos, le pregunté a mi papá el porqué nunca daba una predicción… “Ay, mijito, si supieras, hace muchos años me encontraba tomando un cafecito y llegó un amigo muy querido y me presumió un boleto donde había apostado 50 mil dólares a Wilfredo Gómez… Le dije a mi amigo: despídete de tu dinero, Sal Sánchez es más grande y es buenísimo”…
Sánchez noqueó a Gómez… La mañana siguiente tocaron la puerta de Don José, al abrir se encontró con unos tipos de traje, se identificaron como agentes del FBI y lo cuestionaron acerca de su plática con su amigo… ¡Resulta que este señor regresó al casino y apostó 150 mil dólares a favor de Sal Sánchez!
“Mijito, desde ese día jamás volví a darle mi opinión a nadie”.
