Ya salió el primero
El diputado federal “Pepe” Braña Mojica se convirtió en el primer político en anunciar públicamente que solicitará licencia a su cargo para buscar, una vez más, la candidatura de Morena a la Presidencia Municipal de Ciudad Victoria.
Hasta antes de la llegada de Morena al poder, Pepe Braña era un personaje prácticamente desconocido en la vida pública de Tamaulipas. Fue en 2021 cuando llegó al Congreso del Estado como diputado de mayoría relativa por el distrito de Victoria, bajo la coalición MORENA-PT, justo cuando el partido guinda arrebató al PAN el control del Poder Legislativo.
Desde entonces dejó ver su interés por gobernar la capital del Estado. Sin embargo, hasta ahora no ha logrado convertirse en el candidato de su partido, ni siquiera por ser sobrino, segundo, pero al final sobrino, del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Al revisar su trabajo legislativo por el Congreso y ahora en la Cámara de Diputados, la verdad es que no hay mucho que encontrar, su perfil ha sido más bien el de un operador político y gestor territorial, concentrado en fortalecer su presencia en Ciudad Victoria, mantener cercanía con la estructura de MORENA y respaldar la agenda del movimiento.
Cabe mencionar que entre los militantes de MORENA que, se sabe, buscan la candidatura a la alcaldía de Victoria se encuentra también la diputada local Katalyna Méndez, quien se ha convertido en una de las legisladoras morenistas con mayor presencia en territorio y redes sociales.
Y el secretario del Trabajo, Gerardo Illoldi Reyes, quien desde hace varios años trae la encomienda de convertirse en alcalde de Victoria y, precisamente por eso, mantiene una intensa actividad pública y una presencia constante en eventos y redes sociales.
Así que la verdadera competencia apenas comienza y será MORENA, a través de sus encuestas y de sus propios criterios internos, quien termine definiendo quién encabezará el proyecto en la capital.
Por cierto, mientras los aspirantes comienzan a moverse, MORENA en Tamaulipas ya analiza impulsar una reforma para ampliar de tres a cuatro años el período de los presidentes municipales a partir de 2030, con el argumento de dar mayor continuidad a los gobiernos locales tras la desaparición de la reelección inmediata.
Veremos.
Que Dios los bendiga, gracias. Leo sus comentarios en mis redes sociales…