La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, anunció este viernes que instruyó al secretario de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente, para iniciar diálogos con el gobierno de Estados Unidos, específicamente con el secretario de Estado Marco Rubio y, de ser necesario, con el presidente Donald Trump, tras los comentarios del mandatario estadounidense sobre posibles ataques terrestres contra los cárteles de la droga en México.

El pronunciamiento se dio durante una entrevista concedida por Trump a Fox News, en la que el presidente de Estados Unidos aseguró que su país “empezará a atacar por tierra” a organizaciones criminalescomo parte de un nuevo enfoque de su estrategia antinarcóticos.

Posición de México: cooperación sin intervención

Sheinbaum, quien encabeza la conferencia matutina desde Acapulco como parte de una gira de trabajo, aseguró que México no rechaza la cooperación en materia de seguridad, pero enfatizó que esta debe ajustarse a los marcos de soberanía e igualdad entre naciones,sin injerencia ni intervención territorial.

“Vamos a estrechar la comunicación… está el grupo de trabajo que tenemos”, señaló la mandataria, refiriéndose a los mecanismos de coordinación establecidos entre ambos gobiernos desde septiembre pasado.

Sheinbaum ordenó al canciller de la Fuente que, si es necesario, sostenga encuentros con Marco Rubio para reforzar este entendimiento.

La presidenta recordó que México y Estados Unidos ya trabajan en coordinación en temas de seguridad, intercambio de inteligencia y combate al narcotráfico, pero siempre respetando la soberanía mexicana y sin permitir la presencia de fuerzas armadas extranjeras en territorio nacional —una postura que ha mantenido desde pasados anuncios de posibles intervenciones.

Las declaraciones de Trump, que vinculan a los cárteles con una amenaza a la seguridad estadounidense y sugieren posibles ataques terrestres, han generado inquietud en la clase política y en sectores diplomáticos de México y América Latina.

Si bien Washington ha impulsado ofensivas en el Caribe y el Atlántico para frenar el trasiego de drogasy ha señalado que su estrategia contra grupos criminales incluirá nuevos enfoques, mexicanos y analistas han subrayado que cualquier acción militar dentro del territorio nacional sería inaceptable y contraria al derecho internacional.