Antes de que Juan Carlos Carpio Fragoso asumiera la dirección, Petróleos Mexicanos (Pemex) acordó retrasar por ocho años 67% de la deuda que tiene con sus proveedores, de acuerdo con la Cuenta Pública 2025.

“Pemex emitió acuerdos modificatorios para extender el plazo de pago con proveedores y contratistas de varios acuerdos, para pagar los saldos generados en 2025 en ocho años, mediante pagos trimestrales de capital e intereses. Al 31 de marzo de 2026, el monto de estos acuerdos ascendió a 250 mil 498 millones 559 mil pesos”, revela el informe que integra la Secretaría de Hacienda y presenta a la Cámara de Diputados para su revisión.

Al cierre de marzo, la petrolera arrastra un adeudo total con sus proveedores de 375 mil millones de pesos, es decir, dos terceras partes se postergarán de aquí a 2033.
Desde el sexenio pasado se prometió que las deudas se liquidarían, pero Pemex enfrenta dificultades financieras por la falta de flujo de efectivo y el robo de combustibles, explican analistas.

“El nuevo director viene del equipo compacto de la Secretaría de Energía, de la Presidenta de la República. Creo que tiene todo para poder brillar y sacar adelante los proyectos que requiere Pemex, pero hay que tener una libertad financiera y operativa para poderlo ejercer, porque si tu presupuesto está comprometido y vemos estos paros por incidentes como incendios o derrames que son más seguido, entonces no hay camino libre”, dijo el consultor de QUA Energy, Marcial Díaz Ibarra.

“Con el sector privado esto es una señal que indica algo. ¿Cómo quieres atraer inversiones si no das certeza jurídica? Puede haber países como la Guayana Francesa que son más atractivos para la inversión que Pemex. Esta situación, el cambio de perspectiva de estable a negativa de la deuda de Pemex, y el cambio de director, ponen a pensar más a la iniciativa privada”, comentó durante una entrevista con EL UNIVERSAL.

La deuda con proveedores ha sido atendida desde diferentes frentes a partir de recursos federales y mediante financiamiento a través de Banobras, institución de la banca de desarrollo que aceptó capitalizar a Pemex con más de 13 mil millones de dólares desde agosto del año pasado.

Testimonios que pidieron el anonimato por temor a represalias dijeron a este diario que al gobierno no le interesa escuchar al sector privado y una prueba fue la ausencia de las autoridades por segundo año consecutivo en el evento de la Organización Nacional de Expendedores de Petróleo (Onexpo), la unión de asociaciones de empresarios del sector de hidrocarburos líquidos y estaciones de servicio más grande del país.