La exsecretaria Yahleel “N” afirmó que es víctima de una estrategia de persecución política para frenar sus aspiraciones, al denunciar públicamente una campaña de desprestigio que —dijo— utiliza instituciones, narrativas mediáticas y prácticas ilegales en su contra.

El pronunciamiento se dio a través de un comunicado difundido en redes sociales, en el que enmarca los señalamientos como violencia política en razón de género, justo al arranque del proceso electoral.

Reiteró que continuará su defensa por la vía jurídica y llamó a visibilizar estas prácticas como una forma de proteger la democracia.

El posicionamiento ocurre en medio de una investigación de la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción, que la imputa por el presunto uso indebido de atribuciones y facultades, derivado de supuestas irregularidades en la compra de despensas.

Autoridades judiciales informaron que la exsecretaria se negó en cinco ocasiones a comparecer ante el Juez Decimocuarto, lo que llevó a la suspensión temporal del procedimiento. Posteriormente, el Juez de Control de la Primera Región Judicial, con sede en Ciudad Victoria, la declaró sustraída de la justicia y ordenó la suspensión del proceso