Reynosa, Tamaulipas.— Una intensa tormenta azotó al municipio de Reynosa, provocando severas inundaciones en diversos sectores de la ciudad y dejando un saldo de caos vial, daños materiales y afectaciones en el servicio de energía eléctrica.
Las lluvias comenzaron con fuerza en las primeras horas del día, acumulando hasta seis pulgadas de agua en algunas zonas, lo que ocasionó que las avenidas de esta ciudad fronteriza se transformaran en ríos.
La falta de capacidad del alcalde Carlos Peña Ortiz para atender de manera oportuna las alertas de tormenta y coordinar las acciones de respuesta ante la contingencia ha quedado en evidencia.
A pesar de que el fenómeno meteorológico había sido pronosticado con anticipación, la respuesta del gobierno local fue insuficiente, dejando a la ciudadanía vulnerable a las inundaciones.
La movilidad quedó paralizada, y varias personas quedaron atrapadas en el interior de sus vehículos debido a la rápida acumulación de agua.
Las colonias más afectadas fueron Ernesto Zedillo, Juan Escutia, Villarreal, Florida y Unidad Obrera, donde un importante número de habitantes enfrentaron daños en sus viviendas y cortes en los servicios básicos.
Los hospitales y clínicas tampoco se salvaron de las afectaciones, el agua ingresó hasta los pasillos de la clínica del IMSS, el ISSSTE y el Hospital Materno Infantil, lo que obligó a redoblar esfuerzos para mantener la atención médica.
Al declararse una zona de alerta, el Polideportivo de Reynosa fue habilitado como albergue temporal para recibir a las familias afectadas.
La Coordinación Estatal de Protección Civil hizo un llamado a la población para asistir a personas vulnerables, especialmente adultos mayores y personas con discapacidad, ante el riesgo de nuevas lluvias.
Elementos de la Guardia Estatal se sumaron a los operativos de rescate, auxiliando a ciudadanos atrapados en vehículos y en zonas de alto riesgo.
Protección Civil de Tamaulipas pidió a la población mantenerse informados sobre las condiciones del clima y evitar salir de casa si no es necesario, además de extremar precauciones al conducir, especialmente en áreas propensas a inundaciones.
Muchas empresas y maquiladoras en Reynosa decidieron suspender labores para garantizar la seguridad de sus empleados, debido al complicado estado de las vialidades.
La inadecuada planificación y falta de coordinación del ayuntamiento como primeros respondientes generó caos en las calles.
Ante una situación que demandaba acción inmediata, la falta de atención por parte de las autoridades municipales dejó a muchos habitantes a merced de los efectos devastadores de la tormenta.