En un contexto donde la seguridad sigue siendo uno de los temas más sensibles para estados fronterizos como Tamaulipas, el Gobierno federal fortaleció su estructura de inteligencia estratégica con la actualización del marco normativo de la Escuela de Inteligencia para la Seguridad Nacional.

El acuerdo, publicado por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, modifica el decreto emitido en 2009 que dio origen a esta institución académica especializada, creada entonces dentro del Centro de Investigación y Seguridad Nacional, órgano dependiente de la Secretaría de Gobernación (Segob).

Con la desaparición del CISEN y la consolidación del Centro Nacional de Inteligencia, ahora adscrito a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, fue necesario armonizar la normatividad para garantizar que la formación de especialistas en inteligencia responda a los retos actuales. Para Tamaulipas, entidad clave por su condición fronteriza y su dinámica económica, el robustecimiento de los sistemas de inteligencia federal cobra especial relevancia, al traducirse en mayor coordinación, mejor análisis de información y acciones más focalizadas contra la delincuencia organizada.

La medida consolida el modelo nacional de inteligencia bajo una estructura más actualizada, profesional y alineada a la nueva política de seguridad pública del país.

En términos prácticos, la actualización abre paso a una vigilancia estratégica permanente basada en análisis, recopilación y procesamiento de información sobre riesgos a la seguridad nacional, incluyendo la actuación de grupos delictivos organizados.

No se trata de espionaje indiscriminado, sino de fortalecer los mecanismos institucionales de inteligencia que permiten anticipar amenazas, desarticular estructuras criminales y apoyar la toma de decisiones en operativos de alto impacto.