La reapertura del cruce ganadero Palomas–Columbus, entre Chihuahua y Nuevo México, representa un nuevo avance en la recuperación gradual de las exportaciones de ganado bovino mexicano en pie hacia Estados Unidos, una actividad de relevancia para el sector pecuario nacional y para los productores de Tamaulipas.
De acuerdo con información difundida por Homero García de la Llata, presidente de la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas (CNOG), el punto fronterizo reanudó operaciones este 26 de octubre, con una capacidad inicial de 750 cabezas de ganado diarias, volumen que podría incrementarse gradualmente hasta alcanzar alrededor de mil 500 animales por día, siempre que las condiciones sanitarias y operativas lo permitan.
La reapertura se suma a los cruces de Agua Prieta–Douglas, en Sonora y Arizona, que opera desde agosto, y San Jerónimo–Santa Teresa, entre Chihuahua y Nuevo México, habilitado desde septiembre, como parte del restablecimiento progresivo de las exportaciones ganaderas.
Para los productores pecuarios de Tamaulipas, la recuperación de estos puntos fronterizos resulta relevante debido a la importancia de la comercialización internacional de ganado y a la expectativa de que una mayor capacidad de exportación contribuya a reducir la presión de la oferta en el mercado nacional y a fortalecer los precios del becerro.
La CNOG destacó que la reapertura fue posible gracias a las gestiones de autoridades mexicanas y estadounidenses, así como al trabajo sanitario, la inspección y la coordinación técnica para cumplir con los protocolos exigidos por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA).
El organismo ganadero reconoció también el esfuerzo de los productores y las organizaciones regionales que, durante el cierre, mantuvieron medidas de vigilancia epidemiológica, trazabilidad individual y control sanitario para facilitar la recuperación de las operaciones.
Sin embargo, el restablecimiento del comercio todavía será gradual. La CNOG advirtió que el volumen autorizado permanece por debajo del registrado en un año normal, por lo que la recuperación dependerá del cumplimiento de los requisitos sanitarios y de la continuidad de los cruces habilitados.
Además, se prevé que el cruce Nogales, Sonora–Nogales, Arizona, pueda reabrir el próximo 30 de noviembre, sujeto a que se mantengan las condiciones sanitarias y estén listas las instalaciones de inspección.
Con estas acciones, el sector ganadero mexicano busca recuperar progresivamente su capacidad exportadora y fortalecer la comercialización de ganado en pie hacia Estados Unidos, un proceso que también mantiene la atención de los productores tamaulipecos.