El sistema de salud de Tamaulipas enfrenta una creciente debido al aumento de la población adulta mayor y al alto número de personas que no cuentan con seguridad social, un grupo que supera 1.6 millones de habitantes.
Datos de la Secretaría de Salud Estatal indican que la población sin cobertura médica presenta mayores riesgos financieros y dificultades para acceder de forma continua a los servicios de salud.
Se trata principalmente de personas con empleos informales, bajos ingresos y residencia en zonas rurales o en la periferia de los municipios, donde persisten barreras de traslado, costos y horarios de atención.
Las proyecciones del Consejo Nacional de Población (CONAPO) estiman que para 2030 Tamaulipas tendrá 3.87 millones de habitantes, de los cuales 44 por ciento carecerá de seguridad social.
Entre 2021 y 2025, la población mayor de 65 años creció 19.3 por ciento, lo que incrementa la demanda de atención médica especializada y de largo plazo.
La esperanza de vida en la Entidad se estima en 76.04 años para 2025: 73.01 años en hombres y 79.31 en mujeres, cifras superiores al promedio nacional.
No obstante, el aumento en la longevidad no se refleja en una mejor condición de salud general.
El diagnóstico estatal señala una transición epidemiológica compleja, con la coexistencia de enfermedades infecciosas y el crecimiento de padecimientos crónico-degenerativos.
La hipertensión arterial y la diabetes mellitus tipo 2 están presentes en la mayoría de los grupos de edad y muestran una tendencia al alza desde edades tempranas.
En 2024, las principales causas de atención médica fueron las infecciones respiratorias agudas (45.38 por ciento), las infecciones intestinales (13.46 por ciento) y las infecciones de vías urinarias (9.71 por ciento), lo que confirma que las enfermedades infecciosas continúan siendo la mayor carga de morbilidad.
La Secretaría de Salud Estatal reconoce que la población sin seguridad social representa el principal reto del sector.
De los 3 millones 748 mil 419 habitantes de Tamaulipas, 1 millón 599 mil 589 dependen de la red pública estatal para recibir atención médica.
A través del IMSS-Bienestar se busca evitar duplicidades y enfocar los recursos en la población objetivo, además de fortalecer la atención primaria y reducir las tasas de morbilidad y mortalidad en personas sin seguridad social.