Río Bravo, Tamaulipas.- La senadora por Tamaulipas, Olga Sosa Ruiz, defendió la reforma constitucional en materia de nacionalidad única y sostuvo que quienes aspiren a ocupar la Presidencia de la República, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México deberán contar únicamente con nacionalidad mexicana.

La legisladora señaló que la reforma no representa, desde su perspectiva, un rechazo a los mexicanos que radican en el extranjero ni a quienes cuentan con doble nacionalidad, sino una condición específica para quienes busquen encabezar los Poderes Ejecutivos.

“¿De qué se trata? De servir a una sola bandera, de servir a la bandera mexicana”, expresó Sosa Ruiz durante una gira por Tamaulipas.

La reforma modifica los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución y fue aprobada por el Senado el pasado 29 de septiembre con 86 votos a favor y 42 en contra. El proyecto establece que quienes aspiren a la Presidencia, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno deberán renunciar a cualquier otra nacionalidad antes de solicitar su registro.

El decreto todavía forma parte del procedimiento de reforma constitucional, pues requiere la aprobación de las legislaturas estatales y su posterior promulgación. El régimen transitorio establece que sus disposiciones serán aplicables a partir del proceso electoral de 2028.

Sosa Ruiz aseguró que la medida no pretende excluir a la comunidad migrante y destacó la participación política de mexicanos que viven fuera del país.

“Somos el único partido que tiene representante migrante en el Senado”, afirmó, al tiempo que reconoció la aportación de los mexicanos en el exterior mediante las remesas y manifestó que incluso podría llegar a la Presidencia una persona con trayectoria migrante, siempre que cumpla con el requisito de nacionalidad establecido por la reforma.

La postura de la senadora ocurre en medio de un debate legislativo en el que la oposición ha cuestionado los efectos de la medida sobre los derechos políticos de los mexicanos con doble nacionalidad. Durante la discusión en la Cámara de Diputados se argumentó que contar con otra nacionalidad no implica necesariamente una falta de lealtad hacia México.