Río Bravo, Tamaulipas.– Después de ser el único municipio cuyo informe de gobierno no pudo acompañar personalmente por cuestiones de agenda, el gobernador Américo Villarreal Anaya regresó a Río Bravo y colocó a esta ciudad fronteriza como escenario de un mensaje de unidad entre las distintas fuerzas políticas de Tamaulipas.
Ante alcaldes, diputados locales, legisladores federales, senadores y funcionarios estatales, Villarreal Anaya destacó la presencia de representantes de distintas regiones y sostuvo que Río Bravo concentra “todas las fuerzas y todos los entusiasmos” para continuar con el modelo del humanismo mexicano.
“Río Bravo, aunque fue el último de los municipios en que tuvimos oportunidad de estar presentes, es el pinzón ahorita de lo que está pasando en Tamaulipas”, expresó el mandatario.
La visita ocurre en un contexto de tensión entre el Ayuntamiento de Río Bravo y el Gobierno del Estado por el control de la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (COMAPA).
El Congreso de Tamaulipas ha mantenido el organismo bajo control estatal y ha cuestionado la capacidad técnica y administrativa del municipio para asumir su operación. El alcalde Miguel Ángel Almaraz Maldonado, por su parte, anunció que llevaría la controversia ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
En septiembre, el Gobierno de Tamaulipas había explicado que la ausencia del gobernador en el segundo informe municipal se debió a un cruce de agenda y compromisos previamente establecidos, y descartó diferencias con el Ayuntamiento.
Ahora, desde el propio Río Bravo, Villarreal Anaya optó por un discurso de conciliación.
“Si resistes, persistes. Si abrazas, transformas. Y nosotros abrazamos, porque nosotros transformamos”, afirmó.
El gobernador también rechazó la idea de dividir territorialmente a Tamaulipas entre una “frontera grande” y una “frontera chica”, al señalar que todas las ciudades fronterizas tienen relevancia para la entidad.
“No señor, en Tamaulipas no hay fronteras chicas. Todas son fronteras grandes”, sostuvo.
El mandatario agradeció la presencia de presidentes municipales, legisladores y miembros de su gabinete, y presentó el encuentro como una expresión de unidad estatal.
“Gracias Río Bravo por recibirnos con tanta hospitalidad y con tanto entusiasmo”, dijo Villarreal Anaya, quien señaló que el estado atraviesa un momento relevante para valorar los avances alcanzados en materia de bienestar y justicia social.