El muro inteligente registró un nuevo avance en el Río Bravo, con la instalación de cilindros flotantes de gran tamaño frente a Matamoros, Tamaulipas, y Brownsville, Texas.
Acciones recientes confirman la colocación de estas estructuras como parte del proyecto “Smart Wall”, impulsado por el gobierno estadounidense. Además, la estrategia busca inhibir el cruce irregular por el cauce.
Frente al puente internacional Ignacio Zaragoza, conocido como “Los Tomates”, maquinaria especializada opera directamente sobre el afluente.
Del lado norteamericano, agentes de migración y autoridades federales mantienen vigilancia permanente. Asimismo, el resguardo acompaña cada fase del despliegue.
A diferencia de la etapa previa, ahora no se instalan esferas con sensores. En cambio, se colocan cilindros de gran diámetro.
Las estructuras miden entre cuatro y cinco pies de diámetro. Además, alcanzan hasta 12 pies de longitud, según estimaciones visibles en las imágenes.
Estos cilindros están diseñados para bloquear el paso. Por lo tanto, dificultan la navegación humana y elevan el nivel de disuasión.
El muro inteligente continúa su expansión y evolución tecnológica. Mientras tanto, el Río Bravo sigue siendo un punto clave en la agenda de seguridad y migración.
El reforzamiento fronterizo se consolida con nuevos elementos físicos. Así, la región observa un despliegue que impacta dinámicas locales y binacionales.