Monterrey VI volvió al escenario y con ello resurge una vieja disputa por el agua de la región: Nuevo León pretende reactivar el proyecto para llevar agua del río Pánuco hacia Monterrey, pero Tamaulipas advierte que una manifestación de impacto ambiental no significa que la obra tenga luz verde.

El secretario de Recursos Hidráulicos para el Desarrollo Social de Tamaulipas, Raúl Quiroga Álvarez, fue contundente al señalar que el proyecto impulsado nuevamente por el Gobierno de Nuevo León apenas está retomando el camino institucional y todavía deberá superar diversos filtros antes de convertirse en una obra viable.

“La solicitud de una manifestación de impacto ambiental representa únicamente un procedimiento inicial y no garantiza que Monterrey VI vaya a ejecutarse” asevero.

El proyecto deberá pasar primero por el análisis técnico de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), instancia que tendrá que determinar su viabilidad. Después, en caso de superar ese filtro, tendría que registrarse ante la Secretaría de Hacienda para someterse al análisis de viabilidad y costo-beneficio.

Quiroga Álvarez también puso bajo la lupa la concesión que ha sido mencionada como uno de los argumentos para respaldar el proyecto. Explicó que se trata de un título de concesión otorgado hace más de 15 años, durante la administración federal de Vicente Fox, a un particular que posteriormente lo vendió a Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey.

Sin embargo, aclaró que tener ese documento no significa automáticamente tener derecho a ejecutar la obra “Es un papel”, explicó el funcionario, al señalar que todavía deben cumplirse todos los requisitos técnicos y administrativos ante las autoridades federales.

Mientras Nuevo León busca reactivar el proyecto, Tamaulipas asegura que también está haciendo la tarea. El Estado mantiene registrado su propio proyecto dentro del Mecanismo de Planeación de CONAGUA, conocido como Mecaplan, y mantiene seguimiento al proceso federal para defender sus intereses hidráulicos