La guerra arancelaria global ha puesto a prueba a las empresas mexicanas, obligándolas a replantear sus estrategias y reforzar la producción y la proveeduría local. Lo que para algunos representa incertidumbre, para otros es una oportunidad para consolidar la economía nacional.

Daniela Martínez Rodríguez, vicepresidenta de Comercio Exterior de Concanaco Servitur, señaló que México enfrenta un cambio que va más allá del ámbito local: “Es una realidad global la que estamos viviendo esta guerra de aranceles; a veces tenemos un tuit o una declaración de un presidente y todo el mundo se mueve”.

Recordó que la transición del TLCAN al T-MEC estuvo marcada por negociaciones complejas y declaraciones que generaban inquietud, un panorama que hoy se repite con la proxima revisión del tratado y la tensión arancelaria. Martínez Rodríguez enfatizó que estos desafíos resaltan la necesidad de fortalecer la economía interna mediante la diversificación de cadenas de suministro y el desarrollo de proveeduría regional.

Como parte del Plan México, añadió que se busca sustituir importaciones que antes llegaban de Asia por productos nacionales y regionales, lo que abriría oportunidades para nuevos negocios y permitiría a las empresas locales expandirse.

“A veces lo vemos como que hoy es una nube negra o un caos, pero recuerden que después del caos viene el orden, y aquí es donde realmente las empresas visionarias pueden aprovechar las oportunidades”, añadió Martínez Rodríguez.

Según la vicepresidenta de Concanaco, esta situación no solo impulsa la competitividad de la industria mexicana, sino que también posicionar al país para capitalizar cambios en la economía global.