A pesar de la incertidumbre que actualmente enfrentan miles de migrantes en Estados Unidos, la comunidad tamaulipeca mantiene fuertes vínculos con su estado de origen, tanto familiares como económicos, mediante el envío de remesas y las visitas periódicas a sus comunidades.

Román Book, activista social con una amplia trayectoria de trabajo a ambos lados de la frontera, destacó que los tamaulipecos que emigraron a Estados Unidos no han perdido sus raíces y continúan contribuyendo al bienestar de sus familias y comunidades en México.

“Los que nos vamos de México nos vamos, pero nuestro corazón se queda aquí; por eso seguimos enviando remesas y seguimos visitando nuestros lugares de origen”, expresó.

Señaló que, aunque existen sectores de la sociedad estadounidense que reconocen la aportación de los migrantes a la economía y al desarrollo social, actualmente existe preocupación entre las comunidades mexicanas debido al ambiente de temor generado por las políticas migratorias y los operativos contra personas en situación irregular.

Explicó que este escenario ha provocado que muchas familias migrantes reduzcan sus actividades cotidianas y permanezcan en sus hogares ante el temor de ser detenidas o enfrentar un proceso de deportación.

Como ejemplo, relató que recientemente estuvo en Houston, Texas, donde pudo observar calles con una actividad considerablemente menor a la habitual “Pregunté qué estaba pasando, a dónde se había ido la gente, y me dijeron que muchos se están quedando en sus casas porque están atemorizados, porque tienen miedo de ser detenidos o deportados”, relató.

De acuerdo con la estimación expuesta por el activista, alrededor de 600 mil tamaulipecos radican actualmente en Estados Unidos, cifra que incluiría tanto a personas que cuentan con documentación migratoria en regla como a quienes permanecen en ese país sin una situación migratoria regularizada.

Aclaró que no existe un censo oficial que permita establecer con exactitud el número de tamaulipecos que viven en territorio estadounidense, por lo que la cifra corresponde a una estimación de la propia comunidad migrante.

Más allá del número de personas, destacó el impacto económico que mantiene esta población con Tamaulipas y otras entidades del país a través del envío de remesas.

Estimó que los tamaulipecos radicados en Estados Unidos podrían estar enviando alrededor de mil millones de dólares anuales a México, recursos que llegan principalmente a sus familias y contribuyen al sostenimiento de hogares y comunidades.

“Queremos que a toda nuestra gente en México le vaya bien”, sostuvo.

El activista consideró que el vínculo entre Tamaulipas y sus comunidades migrantes debe entenderse no solamente desde la perspectiva migratoria, sino también desde el ámbito familiar, social y económico.

“Los tamaulipecos somos gente de bien; buscamos solamente un mejor futuro para nuestra familia”, afirmó.