La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) descubrió un tráiler con más de 26 toneladas de carbón ilegal en Soto la Marina, cargamento que representa no solo un golpe al mercado negro, sino también una herida abierta para los bosques del país.

El hallazgo fue resultado de un megaoperativo nacional contra la depredación forestal, que busca frenar el saqueo masivo de selvas y montes convertidos en cenizas por el negocio clandestino del carbón.

La Profepa advirtió que detrás de cada tonelada decomisada existe un daño incalculable: árboles talados de forma indiscriminada, hábitats destruidos y fauna desplazada “El ecocidio avanza disfrazado de carbón vegetal”, señalaron autoridades, al subrayar que la tala ilegal se alimenta de la impunidad y la demanda en el mercado negro.

Soto la Marina es la región identificada como punto rojo en el tráfico irregular de carbón, donde el crimen ambiental convierte a los bosques en un botín. El tráiler asegurado apenas refleja la punta del iceberg de un negocio que está destruyendo pulmones verdes esenciales para combatir el cambio climático.

La ofensiva nacional dejó cifras escalofriantes: 16 vehículos incautados cargados con madera y carbón ilegal. Más de 135 metros cúbicos de madera devastada. 50 toneladas de carbón decomisadas en diferentes estados. Cuatro aserraderos clausurados que operaban sin control alguno. Diez detenidos en flagrancia, incluso dentro de la Reserva de la Biósfera Mariposa Monarca, uno de los últimos refugios de esta especie emblemática.

En el operativo participaron 496 elementos de Profepa, Sedena, Guardia Nacional, Marina, FGR y policías estatales, un ejército contra el ecocidio que arrasa con los recursos forestales de México.

Las autoridades federales advirtieron que no habrá tolerancia con quienes lucran con la destrucción de los bosques, ya que cada cargamento ilegal representa la pérdida de ecosistemas completos y el avance del desierto sobre la riqueza natural del país.