Un operativo de supervisión sanitaria en la zona fronteriza de Tamaulipas derivó en la clausura de diez clínicas privadas, informó el titular de la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios, Mario Rebolledo Urcádiz, tras detectarse anomalías en procedimientos estéticos y en la infraestructura de varios establecimientos.
El funcionario detalló que tres de los centros suspendidos se localizan en Matamoros y guardan relación con los casos de meningitis confirmados durante 2023.
Las otras clínicas se encuentran en Reynosa, donde las autoridades ordenaron cierres temporales debido a que no cumplían con los lineamientos sanitarios federales, aunque algunos ya buscan ponerse en regla.
La revisión a este tipo de negocios se puso en marcha desde el año pasado como parte de una estrategia instruida por el gobernador Américo Villarreal, ante los riesgos asociados al aumento del turismo médico en la frontera.
De acuerdo con Rebolledo Urcádiz, la dependencia emprendió un plan intensivo de inspecciones para evaluar las condiciones en que operan clínicas privadas, particularmente en municipios donde la atención a pacientes extranjeros ha ido en aumento.
Como parte de estas acciones, personal sanitario analizó durante medio año el funcionamiento de 47 clínicas privadas en Reynosa, además de recorrer todos los establecimientos de este tipo en Matamoros, lo que permitió ubicar irregularidades que derivaron en suspensiones administrativas.
Entre los aspectos revisados se incluyeron documentos oficiales como licencias sanitarias, permisos de obra, así como las condiciones de quirófanos, áreas de equipamiento médico y la logística interna para el traslado seguro de pacientes y personal de salud.
El titular de la Coepris señaló que ningún establecimiento puede obtener autorización sanitaria sin antes contar con el permiso de construcción avalado por la autoridad federal, ya que en ese proceso se revisa que el diseño del inmueble garantice rutas adecuadas y espacios funcionales para la atención médica.
Además de las medidas de clausura, la dependencia implementó un modelo de asesoría para los dueños y responsables sanitarios de las clínicas, con el propósito de que identifiquen las fallas detectadas y puedan corregirlas para operar conforme a la ley.
En ese contexto, explicó que se realizaron reuniones con directivos y encargados de los establecimientos para explicarles los requerimientos que deben cumplir, aclarando que la intención es orientar y no perseguir a quienes buscan regularizar sus servicios.