La desaparición de empresas maquiladoras y negocios particulares en la zona fronteriza de Tamaulipas ha provocado un incremento en las solicitudes de atención ante el Centro de Conciliación Laboral del Estado, principalmente en municipios como Matamoros, donde cientos de trabajadores enfrentan incertidumbre tras quedarse sin empleo.
Uno de los casos de mayor impacto corresponde al cierre de las maquiladoras Tridonex y Trico, situación que derivó en un conflicto laboral colectivo que involucra a más de 2 mil 800 empleados.
Luego de no alcanzar acuerdos mediante el proceso de conciliación, los afectados recurrieron al Tribunal Laboral para continuar con las acciones legales contra las empresas.
La directora general del Centro de Conciliación Laboral, Adriana Garza Reyna, explicó que la dependencia participó como instancia prejudicial, etapa obligatoria antes de iniciar un juicio laboral, aunque el procedimiento no prosperó debido a la ausencia de representantes patronales.
“Los trabajadores acudieron con nosotros antes de demandar por la vía judicial, como parte del procedimiento que marca la ley”, señaló.
Indicó que la mayor carga de conflictos laborales se concentra en la franja fronteriza de la entidad, debido a la actividad industrial y comercial que caracteriza a esa región, además del cierre de parques industriales y compañías privadas.
Detalló que, debido al elevado número de trabajadores involucrados, la representación se llevó a cabo de manera colectiva a través del sindicato correspondiente, ya que resultaba inviable brindar atención individual a cada empleado.
“Estamos hablando de más de dos mil 800 trabajadores, por lo tanto se buscó trabajar mediante comisiones integradas por representantes de los empleados”, explicó.
El Centro de Conciliación conformó mesas de atención con personal conciliador para tratar de construir acuerdos antes de que el conflicto escalara a un emplazamiento de huelga ante el Tribunal Laboral.
Sin embargo, el diálogo no pudo concretarse porque la parte empresarial no acudió a las audiencias convocadas.
“Para que exista conciliación deben comparecer ambas partes, y en este caso no hubo presencia de la parte patronal”, sostuvo la funcionaria.
Ante ello, el organismo emitió únicamente constancias de no conciliación, documento necesario para que los trabajadores pudieran continuar con demandas formales ante las autoridades laborales.
Posteriormente, los afectados iniciaron procesos tanto individuales como colectivos en el Tribunal Laboral de Matamoros, donde las demandas ya fueron admitidas.
En el caso de los empleados sindicalizados, el conflicto permanece vigente bajo la figura de huelga estallada, motivo por el cual continúan los resguardos y protestas en el exterior de las instalaciones de las empresas involucradas.
El conflicto se originó tras el cierre de las plantas Tridonex y Trico, pertenecientes al corporativo First Brands Group, situación que dejó sin empleo a miles de trabajadores en Matamoros.
Según explicó Garza Reyna, el problema tuvo origen en dificultades corporativas registradas en Estados Unidos relacionadas con presuntos fraudes financieros dentro del grupo empresarial, lo que finalmente impactó las operaciones en Tamaulipas.
La funcionaria añadió que la quiebra de las compañías dejó a cientos de familias en una situación de incertidumbre laboral, mientras los trabajadores continúan buscando una resolución mediante la vía judicial.