Altamira. – Este 29 de enero se cumplieron 38 años de la privatización de diversas empresas estatales durante el sexenio del entonces presidente de la República, Miguel de la Madrid Hurtado, entre ellas Hules Mexicanos y Negro de Humo, hecho que derivó en el despido injustificado de más de 500 obreros que laboraban en dichas plantas del sector petroquímico federal.
La conmemoración de esta fecha estuvo marcada por una marcha de extrabajadores en la zona centro de Altamira, quienes continúan exigiendo justicia laboral y el pago de un 2.5 por ciento del paquete accionario que, aseguran, les fue prometido y nunca entregado tras la privatización.
Víctor Jiménez Galindo, representante de los trabajadores despedidos, señaló que además de perder su fuente de empleo, fueron defraudados, ya que se les negó el porcentaje accionario que por decreto presidencial les correspondía.
“Hace 38 años, mediante el oficio número 344, se nos notificó que recibiríamos el 2.5 por ciento del paquete accionario, equivalente a cerca de 40 mil acciones, de un total de un millón 350 mil con las que se vendieron las empresas, y hasta hoy no hemos recibido absolutamente nada”, denunció.
Los extrabajadores recordaron este episodio que marcó su vida laboral con una movilización que recorrió puntos emblemáticos del municipio. La manifestación inició en la esquina de los bulevares Cuco Sánchez y Allende, continuó por la calle Miguel Hidalgo y culminó en la Plaza Constitución, frente a la Presidencia Municipal.
Durante el trayecto, los manifestantes pasaron por el corredor petroquímico de Altamira, donde aún se localizan las instalaciones de lo que fueron las plantas de Negro de Humo y Hules Mexicanos, símbolo de una etapa industrial que, aseguran, terminó en injusticia para cientos de familias.
Actualmente, el grupo de extrabajadores está conformado por 30 personas, la mayoría mayores de 65 años, quienes participaron en la marcha, algunos apoyándose en bastones, tras recorrer más de dos kilómetros.
Los inconformes lamentaron que, a su juicio, la llamada Cuarta Transformación no haya atendido su caso, señalando que durante el gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador y en el actual de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, sus demandas no han sido escuchadas.
Finalmente, anunciaron el inicio de una huelga de hambre, como medida de presión para ser atendidos por los tres niveles de gobierno y lograr una respuesta a un conflicto laboral que, aseguran, permanece impune desde hace casi cuatro décadas.