El DIF Tamaulipas ha atendido este año alrededor de 600 casos relacionados con violencia, abandono o situaciones de riesgo que afectan a adultos mayores, informó la directora del organismo, Patricia Eugenia Lara Ayala.
La funcionaria explicó que estos expedientes forman parte de las cerca de 3 mil atenciones otorgadas durante 2026 por la Procuraduría de Atención al Adulto Mayor.
Aunque los casos de violencia representan una parte del total, Lara Ayala reconoció que persisten situaciones en las que personas de la tercera edad enfrentan falta de cuidados, abandono o problemas dentro de su propio entorno familiar.
Señaló que algunos reportes llegan directamente de ciudadanos que detectan a adultos mayores en condiciones de vulnerabilidad, incluso mediante redes sociales.
Ante estas alertas, personal del DIF realiza una valoración para determinar el tipo de intervención necesaria.
“Estamos atentos a las llamadas de ustedes a través de las redes; en ocasiones nos reportan que tenemos otra vez a la abuelita o tenemos algún adulto mayor en situación de riesgo y nos acercamos”, señaló.
La atención puede incluir intervención de trabajo social, asesoría jurídica, apoyo psicológico y mediación con los familiares, dependiendo de las circunstancias de cada caso.
Lara Ayala destacó que el DIF busca evitar que los conflictos familiares terminen dejando desprotegidos a los adultos mayores, por lo que se intenta establecer acuerdos entre hijos y demás familiares para definir responsabilidades de cuidado.
Explicó que no todos los casos reportados como problemáticas familiares corresponden necesariamente a agresiones, pues también existen disputas relacionadas con viviendas, terrenos, propiedades y cuestiones económicas.
“Muchas veces se abren carpetas por mediación familiar, por problemas interfamiliares, de pleitos, de terrenos, de casas, de situaciones que son más que nada económicas que de situación de violencia”, indicó.
La directora sostuvo que, cuando las condiciones lo permiten, la mediación es una de las principales herramientas para resolver las diferencias y conseguir que los adultos mayores reciban el acompañamiento que necesitan.
Reconoció además que existen familias que se han alejado del cuidado de sus padres por distintas circunstancias, por lo que el DIF analiza cada situación antes de determinar las medidas correspondientes.
“En ocasiones existen razones muy válidas de parte de la familia para no involucrarse con sus adultos mayores, con sus padres. Pero se puede llegar a un acuerdo”, afirmó.