Victoria, Tamaulipas.- Tamaulipas se encuentra preparado para enfrentar una eventual deportación masiva de mexicanos desde Estados Unidos, si el presidente Donald Trump decide endurecer sus políticas migratorias como reacción al nuevo escenario político que enfrenta, aseguró el director del Instituto Tamaulipeco para los Migrantes, Juan José Rodríguez Alvarado.

El funcionario estatal señaló que, aunque existen expectativas de cambios en la política migratoria estadounidense por la llegada de nuevos contrapesos políticos, no se puede descartar ningún escenario, por lo que Tamaulipas mantiene activos sus mecanismos de atención y coordinación para responder ante cualquier contingencia.

“No podemos descartar ningún escenario, hay que estar muy atentos”, expresó.

Rodríguez Alvarado aseguró que el estado cuenta con seis albergues con los que mantiene convenios y una capacidad superior a las 15 mil personas, infraestructura que permitiría atender una eventual repatriación extraordinaria.

“En caso de que hubiera alguna repatriación masiva, como se ha venido manejando en algunos otros escenarios, Tamaulipas es un estado que está sobradamente preparado para una situación de esa naturaleza”, afirmó.

Explicó que el trabajo de las autoridades estatales se concentra en mantener informados a los tamaulipecos que radican en Estados Unidos sobre las decisiones y órdenes ejecutivas que puedan emitirse, además de brindarles acompañamiento para que conozcan sus derechos y las alternativas disponibles, ya sea que decidan permanecer en ese país o regresar a México.

El titular del Instituto Tamaulipeco para los Migrantes consideró que el nuevo escenario político estadounidense podría representar un contrapeso a las medidas impulsadas por Trump, particularmente ante la llegada de Gina Hinojosa al gobierno de Texas, a quien describió como una política con raíces mexicanas y una visión distinta sobre el fenómeno migratorio.

Sin embargo, aclaró que las facultades en materia migratoria corresponden al gobierno federal estadounidense, por lo que habrá que esperar para conocer el alcance real de los cambios políticos y legislativos.

En cuanto al comportamiento de las deportaciones, informó que Tamaulipas recibe actualmente entre 800 y 900 repatriados tamaulipecos cada mes, una cifra que calificó como relativamente estable.

Detalló que uno de los cambios registrados durante la administración de Trump fue que, a partir de mayo pasado, comenzaron a incrementarse las deportaciones por vía aérea, por lo que Tamaulipas dejó de ser el principal punto de recepción de los repatriados originarios de la entidad.

No obstante, consideró que una de las principales diferencias respecto a administraciones anteriores ha sido el trato hacia los migrantes.

“La diferencia sería la crueldad, la forma inhumana como se maneja”, señaló.

Rodríguez Alvarado también advirtió que una eventual flexibilización de las políticas migratorias podría provocar un incremento en los flujos de personas hacia la frontera norte, aunque reconoció que se trata de un comportamiento dinámico que depende de factores ajenos a Tamaulipas.

Ante esto, sostuvo que continuará el trabajo transversal entre autoridades de los tres órdenes de gobierno para mantener el control migratorio y garantizar asistencia y respeto a los derechos humanos de quienes transiten por territorio tamaulipeco.

Adelantó que el gobierno estatal fortalecerá los programas de doble nacionalidad y certificación de habilidades laborales para los repatriados, con el propósito de facilitar su incorporación a la vida productiva.